<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792</id><updated>2012-02-16T14:47:19.773-08:00</updated><category term='KV 488'/><category term='casa'/><category term='lectura'/><category term='Inglaterra'/><category term='Martenstein'/><category term='aforismos'/><category term='Walter Serner'/><category term='dadaísmo'/><category term='Hochstapler'/><category term='moda'/><category term='Tucholsky'/><category term='Derechos de autor'/><category term='Brecht'/><category term='Gropius'/><category term='autobiografía'/><category term='Adolf Loos'/><category term='vestirse bien'/><category term='Manual embaucadores'/><category term='precio'/><category term='Manifiesto'/><category term='yo'/><category term='traducción'/><category term='efecto Mozart'/><category term='biografía'/><category term='crítica'/><category term='Alemania'/><category term='Sonata'/><category term='foto'/><category term='Manual'/><category term='libros'/><category term='whisky'/><category term='Dada'/><category term='Bauhaus'/><category term='lengua bella'/><category term='alemán'/><category term='Grosz'/><category term='inteligencia'/><category term='dadá'/><category term='ornamento'/><category term='Mozart'/><category term='propiedad intelectual'/><category term='Mosebach'/><category term='Serner'/><category term='siglo 19'/><title type='text'>Translatonia</title><subtitle type='html'>Autores inauditos, textos (re)encontrados - und die Kunst des Übersetzens</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-3366329982058931656</id><published>2011-04-15T07:14:00.001-07:00</published><updated>2011-04-15T07:24:59.776-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adolf Loos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vestirse bien'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='moda'/><title type='text'>Adolf Loos - ¿Qué significa vestirse bien?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);"&gt;"La moda  masculina" (1898)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; (Fragmento)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-T2racXJuDyw/TaYmqf3ZpcI/AAAAAAAAARg/Zw7MBgYDZas/s1600/Viejo%2Btrashy%2B1%2B%2528Sartorialist%2B02-2008%253D.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 196px; height: 295px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-T2racXJuDyw/TaYmqf3ZpcI/AAAAAAAAARg/Zw7MBgYDZas/s320/Viejo%2Btrashy%2B1%2B%2528Sartorialist%2B02-2008%253D.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595202098604647874" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estar  bien vestido: ¿a quién no le gustaría estarlo? Nuestro siglo ha dado al  traste con los códigos del vestido, y ahora todo el mundo tiene el  derecho a vestirse como los reyes. Como grado de la cultura de un país  se podría tomar, entonces, cuántos de sus habitantes hacen uso de este  avance de la libertad. En Inglaterra y en los Estados Unidos, todos; en  los países de los Balcanes sólo los diez mil más ricos. ¿Y en Austria?  No me pidan que responda esta pregunta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un filósofo  estadounidense dice en algún lugar: un hombre joven es rico cuando tiene  seso y un buen traje en el armario. El tipo está bien informado. Conoce  a su gente. ¿De qué vale toda la inteligencia si uno no la puede hacer  brillar a través de un buen vestido? Y es que los ingleses y los  estadounidenses exigen de cada persona que esté bien vestida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los  alemanes van un paso más allá. También quieren estar bien vestidos. Si  los ingleses llevan pantalones anchos, aquéllos les demuestran –no sé si  haciendo uso del viejo Vischer o del número áureo– que se trata de una  costumbre antiestética, y que sólo los pantalones estrechos pueden  pretender ser bellos. Maldiciendo y renegando dejan anchar sus  pantalones año tras año. La moda es una tirana, se quejan. ¿Pero  entonces qué ha ocurrido? ¡¿Acaso una transmutación de los valores?! Los  ingleses usan otra vez pantalones estrechos, y una vez más y a través  de los mismos medios, la prueba tiende hacia el extremo contrario.  ¿Quién puede entenderlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ingleses, claro está, se ríen de los  alemanes sedientos de belleza. La Venus de Médici, el Panteón, un  cuadro de Botticelli, un poema de Burns: ¡eso es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;bello&lt;/span&gt;!  ¿Pero un pantalón? ¿O si la levita tiene tres o cuatro botones? ¿O si  el chaleco es corto o largo? No sé… a mí me da escalofríos cada vez que  oigo discutir sobre esos temas. Me pongo nervioso cuando me preguntan  maliciosamente sobre una prenda de vestir: “¿Le parece bella?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los  alemanes de mundo hacen como los ingleses. Están satisfechos con estar  bien vestidos. Renuncian a la “belleza”. El gran poeta, el gran pintor,  el gran arquitecto, se visten como ellos. El poetastro, el pintorzuelo,  el arquitectillo, por el contrario, hacen de su cuerpo un altar en el  que la belleza se ofrece en sacrificio en la forma de cuellos de  terciopelo, artísticos pantalones de paño y corbatas secesionistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estar bien vestido: ¿qué significa eso? Significa &lt;span style="font-style: italic;"&gt;vestirse correctamente&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-lJAooypTUWI/TacmT1bkGMI/AAAAAAAAAR4/1lOZ5NFUraI/s1600/Eton%2B1947.jpeg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 144px; height: 201px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-lJAooypTUWI/TacmT1bkGMI/AAAAAAAAAR4/1lOZ5NFUraI/s320/Eton%2B1947.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595483184233191618" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Vestirse  correctamente! Me parece como si con estas palabras hubiese develado el  secreto que rodeaba a nuestra moda hasta ahora. Con palabras como  “bello”, “chic”, “elegante”, “apuesto”, “majo” se ha querido entrar a la  moda. Pero no se trata de nada de eso. Se trata de estar vestido de tal  modo que uno llame la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;menor atención posible&lt;/span&gt;.  Un frac rojo llama la atención en un salón de baile. Por lo tanto, el  frac rojo no es moderno en el salón de baile. Un sombrero de copa llama  la atención en medio de la nieve. Por lo tanto, en medio de la nieve un  sombrero de copa está pasado de moda. Todo lo llamativo pasará por  grosero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este axioma, sin embargo, no es ejecutable en todas  partes. Con un traje que pasaría inadvertido en el Hyde Park puede uno  llamar mucho la atención en Pekín, en Zanzíbar y en el Stephansplatz en  Viena… Es, justamente, un vestido europeo. ¡Uno no puede esperar que  quien se encuentra en la cima de la cultura se vista como chino en  Pekín, como africano oriental en Zanzíbar y como vienés en el  Stephansplatz! El axioma, pues, ha de ser delimitado. Vestirse  correctamente significará entonces no llamar la atención en el centro de  la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente, el centro de la cultura occidental es  Londres. […] Con ello podemos entonces formular completamente nuestro  teorema. Éste reza: Una prenda de vestir es moderna cuando uno, vestido  con ella, en el centro de la cultura, en una ocasión particular, en  medio de la mejor sociedad, llama la menor atención posible.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-sC2RpZTkM3Q/TacjV6YjoyI/AAAAAAAAARw/2fGGnTiFrRQ/s1600/Spot%2Bthe%2BDandy%2B%2528Sunday%2BSchool%2Bin%2BLancaster%252C%2B1941%2529.jpeg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 271px; height: 203px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-sC2RpZTkM3Q/TacjV6YjoyI/AAAAAAAAARw/2fGGnTiFrRQ/s320/Spot%2Bthe%2BDandy%2B%2528Sunday%2BSchool%2Bin%2BLancaster%252C%2B1941%2529.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595479921387610914" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta  perspectiva inglesa, que habrá de convenir a cualquier persona  pensante, se topa, sin embargo, en la clase media y en los círculos  sociales inferiores alemanes con una vigorosa oposición. Ningún otro  pueblo tiene tantos bufones de la moda como Alemania. Un bufón de la  moda es una persona a quien la ropa sólo le sirve para destacarse de su  entorno. Emplea ora la ética, ora la higiene, ora la estética, para  justificar esta conducta imbécil. Desde el Maestro Diefenbach hasta el  profesor Jäger, desde el poetastro “moderno” hasta el hijo de familia  vienés, cruza un hilo común que los conecta espiritualmente a todos. Y  sin embargo no se soportan los unos a los otros. Ningún bufón de la moda  admite ser uno. Un bufón se burla de otro, y bajo el pretexto de acabar  con la bufonería, comete nuevas bufonadas. El bufón de la moda moderno,  o el bufón de la moda en general, es sólo una de las especies de esta  dicotómica familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los alemanes sostienen que es gracias a estos  bufones que existe la moda masculina. Pero este es un honor que no  corresponde a estas criaturas inocuas. Pues de lo dicho antes se sigue  claramente que el bufón de la moda ni siquiera se viste de forma  moderna. Con esto no estaría servido. El bufón de la moda lleva  justamente aquello que su entorno &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cree &lt;/span&gt;que es moderno.     […]&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/--64U8BF5vfc/TahQkLXuxII/AAAAAAAAASo/vsGjmG1hvcU/s1600/Dandy.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 156px; height: 184px;" src="http://1.bp.blogspot.com/--64U8BF5vfc/TahQkLXuxII/AAAAAAAAASo/vsGjmG1hvcU/s320/Dandy.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595811119465677954" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;*  Imágenes (de arriba abajo): foto tomada de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Sartoralist&lt;/span&gt; (feb. 2008) / "Eton, 1947" y "Sunday School in Lancaster, 1941", en: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;dandyism.net&lt;/span&gt; / "Dandy"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-3366329982058931656?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/3366329982058931656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=3366329982058931656' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3366329982058931656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3366329982058931656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2011/04/adolf-loos-que-significa-vestirse-bien_15.html' title='Adolf Loos - ¿Qué significa vestirse bien?'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-T2racXJuDyw/TaYmqf3ZpcI/AAAAAAAAARg/Zw7MBgYDZas/s72-c/Viejo%2Btrashy%2B1%2B%2528Sartorialist%2B02-2008%253D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-4828280573428751470</id><published>2011-04-15T06:41:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T07:01:28.655-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adolf Loos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='foto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ornamento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='biografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='whisky'/><title type='text'>Adolf Loos - Intro</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VhnIj4l6nLU/TaYnUeQi-AI/AAAAAAAAARo/nE8myf5QeXc/s1600/Adolf%2BLoos%2Bfoto.jpg"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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Algunas de sus más importantes construcciones: American Bar (1908), Looshaus (1909), casa para Tristan Tzara en París (1925), Villa Müller en Praga (1930), entre muchas muchas otras: &lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;http://www.amazon.com/Adolf-Loos-1870-1933-Architect-Architecture/dp/382&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;282772X/ref=sr_1_2?ie=UTF8&amp;amp;qid=1302873834&amp;amp;sr=8-2#reader_382282772X&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-Du7Lubw7KIo/TahOhvNcbFI/AAAAAAAAASg/xFTyErGhi6A/s1600/Adolf%2BLoos%2B-%2BInterior%2BVilla%2BM%25C3%25BCller%2BPrag%2B%25281930%2529.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 175px; height: 125px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-Du7Lubw7KIo/TahOhvNcbFI/AAAAAAAAASg/xFTyErGhi6A/s320/Adolf%2BLoos%2B-%2BInterior%2BVilla%2BM%25C3%25BCller%2BPrag%2B%25281930%2529.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595808878523346002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Interior Villa Müller, Praga (1930)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Trabajó también como diseñador de interiores y de muebles - y, por si fuera poco, diseñó acaso uno de los servicios de cristal para servir whisky más atractivos de la historia de la humanidad (1929).&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-dJLxSbGX0aQ/TahMUfMKygI/AAAAAAAAASA/chkmf5TKUd4/s1600/Adolf%2BLoos%2B-%2BDrinking%2BSet%2B-%2Bpic%2B%25281929%2529.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-tv2iihUC-cw/TahNYLxCWVI/AAAAAAAAASQ/YnmJJPXaOQw/s1600/Adolf%2BLoos%2B-%2BStuhl%2B-%2BCaf%25C3%25A9%2BMuseum%2B%25281989%2529.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 114px; height: 114px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-tv2iihUC-cw/TahNYLxCWVI/AAAAAAAAASQ/YnmJJPXaOQw/s320/Adolf%2BLoos%2B-%2BStuhl%2B-%2BCaf%25C3%25A9%2BMuseum%2B%25281989%2529.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595807614878505298" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-bJMQEpYhfO0/TahNgxas1II/AAAAAAAAASY/yJ_bqjqpmcY/s1600/Adolf%2BLoos%2B-%2BDrinking%2BSet%2B-%2Bpic%2B%25281929%2529.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 111px; height: 115px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-bJMQEpYhfO0/TahNgxas1II/AAAAAAAAASY/yJ_bqjqpmcY/s320/Adolf%2BLoos%2B-%2BDrinking%2BSet%2B-%2Bpic%2B%25281929%2529.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595807762424321154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Finalmente, Loos también escribió durante toda su vida combativos ensayos breves sobre crítica cultural, arquitectura, el valor de la artesanía, la moda, y el buen y el mal gusto en general. Acaso el más famoso de aquellos textos sea el furioso y sugestivo "Ornamento y crimen", de 1908, fundamental para la estética moderna: &lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;http://www.scribd.com/doc/17479175/Loos-Adolf-Ornamento-y-Delito.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;      &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-4828280573428751470?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/4828280573428751470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=4828280573428751470' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/4828280573428751470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/4828280573428751470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2011/04/adolf-loos-intro.html' title='Adolf Loos - Intro'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-VhnIj4l6nLU/TaYnUeQi-AI/AAAAAAAAARo/nE8myf5QeXc/s72-c/Adolf%2BLoos%2Bfoto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-1818766218616733526</id><published>2011-01-19T02:34:00.001-08:00</published><updated>2011-01-19T09:13:37.229-08:00</updated><title type='text'>Pesimismo cultural: revolución para haraganes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcQo17xswI/AAAAAAAAAQk/YJQlU9HVOcU/s1600/Mujer%2Bgritando.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcQo17xswI/AAAAAAAAAQk/YJQlU9HVOcU/s320/Mujer%2Bgritando.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5563934158498149122" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Por Peter Glaser&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Versión original aparecida en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Süddeutsche Zeitung&lt;/span&gt;, 17 de diciembre de 2010:&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;http://www.sueddeutsche.de/kultur/menschheit-und-internet-revolution-fuer-faule-1.1032041&lt;/span&gt;)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Internet enlaza las islas culturales en una región mundial. ¿Nos encontramos acaso frente a la amenaza del colapso total de la humanidad seguido por una revolución de los nerds? Una breve historia del pesimismo cultural.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas que más asombran al hombre son las que él mismo crea. Las maravillas de la naturaleza nos aburren un poco en su grandiosidad inapelable. La necesidad de un refuerzo dramático refrescante que siente el animal cultural es inmenso. Antiguamente, el arte y la magia dejaban al hombre con la boca abierta. Desde hace un buen tiempo, ese papel lo han adoptado la técnica y la ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el año 1863, el hacendado conde Stolberg se negó a sentarse al lado del industrial alemán August Borsig, pues consideraba que el fabricante de locomotoras era un ignorante. Hoy existiría una solución técnica para el problema: uno se sentaría frente a su computador y podría, corporalmente aislado, charlar sin preocuparse por la cuestión del rango social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, los resentimientos sobreviven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El antiguo redactor de la revista electrónica &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Salon&lt;/span&gt;, David Talbot, no es el único que se queja de la “avalancha de basura intelectual” existente en Internet. En su tratado reciente “Gadget: porqué el futuro aún nos necesita”, el pionero de la realidad virtual Jaron Lanier considera que tras el creciente universo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;online &lt;/span&gt;no hay una inteligencia colectiva en acción, sino una chusma digital. El autor estadounidense Nicholas Carr teme que gracias a las máquinas interconectadas nuestros cerebros se aflojen y la capacidad de ocuparse meticulosamente con un texto se encuentre, a causa de una tormenta de links, de google-distracciones y una lluvia meteórica de mails y tweets, en estado de coma: ¡la decadencia de Occidente!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcbgWT500I/AAAAAAAAARU/nToxxGJHNkQ/s1600/Bill%2BGates.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 164px; height: 158px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcbgWT500I/AAAAAAAAARU/nToxxGJHNkQ/s320/Bill%2BGates.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5563946107198362434" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, la chusma digital también piensa lo suyo: “La tesis, proveniente en parte de Nietzsche, de un ‘aplanamiento cultural’ debido a la creciente relevancia de las ‘masas’ frente a la ‘élite portadora de la cultura’ de épocas pasadas es un elemento esencial de la obra de Ortega y Gasset, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La rebelión de las masas &lt;/span&gt;(1929), así como de muchos de los autores que lo precedieron” – anota la comunidad wikipediana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escepticismo y la angustia han acompañado a toda nueva tecnología en sus inicios. Sucedió ya con la introducción de la luz eléctrica. En 1882, la iluminación artificial experimentó su entronización en los Estados Unidos con los sesenta y cinco primeros clientes de la Edison Illuminating Company, en Nueva York. En París, las damas salían aún a la calle con sombrilla por miedo a la punzante luz de las lámparas de arco. Cien años más tarde una nueva tecnología empezó a expandirse de nuevo. Y como siempre, a la vez: la angustia frente al fin de las conquistas civilizatorias a manos de un nuevo medio. Ya en 1878 Nietzsche había proclamado: “La suma de las sensaciones, conocimientos, experiencias, es decir, todo el lastre de la cultura, se ha vuelto tan voluminosa, que la sobre-exitación de las fuerzas nerviosas e intelectuales ha llegado a ser un peligro general”. Y aquí entra en escena Frank Schirrmacher.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de su polémico escrito “Payback”, el notable co-editor del diario alemán &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Frankfurter Allgemeine Zeitung &lt;/span&gt;ha obsequiado al mundo una especie de guión para una película “B” intelectual, en la cual, de modo similar a lo sucedido con Carr, maquinarias devoradoras de cerebros conectadas a Internet se abalanzan sobre nuestras conciencias y nuestra capacidad de concentración. Dado que el correspondiente inventario de perturbaciones horripilantes no es nuevo –en los años sesenta se llamó, bien “inundación de estímulos”, bien “enfermedad de los gerentes”, más tarde “sobrecarga de información” o “factor basura”–, Schirrmacher hace uso de trucos retóricos. Ahora bien, existen varias formas de describir un paseo por el bosque. Uno se puede imaginar agobiado por un sinnúmero de hojas y agujas de abeto y exigir el regreso a una tecnología de percepción de madera humanista. Pero también es posible dar un paseo por el bosque – y regresar relajado a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcRPVNb45I/AAAAAAAAAQs/0eWH6c8SkD0/s1600/The%2BEnd%2Bis%2BNigh.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 188px; height: 232px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcRPVNb45I/AAAAAAAAAQs/0eWH6c8SkD0/s320/The%2BEnd%2Bis%2BNigh.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5563934819728745362" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La obsesión con el cataclismo pomposo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desarrollo de las tecnologías mediáticas y de comunicación en el último siglo y medio ha estado acompañado constantemente por escenarios terroríficos. “¿Está nuestra civilización condenada a la ruina a causa de nuestra creciente dependencia de las máquinas?”, se preguntaba Bennett Lincoln en 1930 en la revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Modern Mechanics&lt;/span&gt;. En 1927 apareció la primera película sonora. En los tres años siguientes veintidos mil músicos de orquestas del cine mudo perdieron sus trabajos. Las protestas contra la “música robotizada” llevaron en 1930 a la fundación de la “Music Defense League”, que apoyaba la lucha por los puestos de trabajo de los músicos del cine mudo. En los carteles se podía ver, entre otros, un robot tocando banjo; su serenata mecánica esencialmente inferior frente a la de un trovador de carne y hueso: “El robot no puede estar contento, ni triste, ni sentimental”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcajbwj40I/AAAAAAAAARM/QfvI--wSbVs/s1600/Terminator.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 198px; height: 148px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcajbwj40I/AAAAAAAAARM/QfvI--wSbVs/s320/Terminator.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5563945060688716610" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Con la difusión de la televisión, el ideal del ser humano sumergido en un libro se vio enfrentado a aquella peligrosa linterna gris que amenazaba con reemplazar pensamientos hechos a mano con imágenes prefabricadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;walkman &lt;/span&gt;apareció el primer esbozo del joven casi-autista, aislado, zombie tecnificado, que poco tiempo después experimentaría un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;update &lt;/span&gt;a través del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;freak &lt;/span&gt;informático: pálido y socialmente inepto. Con el cese de la producción del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;wal&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;kman&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;a inicios del 2010, el bastón de relevo de la máquina paralizante fue entregado oficialmente al iPod. También la idea de las tecnologías amenazadoras se movió después de la era digital en esa dirección. En la fase final de la Guerra Fría, la tecnología atómica popularizó la visión de la perdición a través de un “invierno nuclear”, relevada a su vez por el pánico frente al año 2000, más a la moda, el cual a su vez representa la nueva tendencia guía del siglo xxi, del mundo interconectado, y en esa medida vulnerable, a través de los computadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pesimismo cultural es revolución para haraganes. El pesimista cultura se moriría porque el golpe definitivo, el final de la canción, le fuera dado a conocer, en el mejor de los casos por algún ser superior último. El apocalíptico alemán adora el cataclismo pomposo, wagneriano, incluso a pesar de que se trata de una actitud terriblemente vanidosa (el mundo se va a acabar y YO estaré ahí para verlo), mientras que el estadounidense prefiere el apocalipsis en la forma de la teología de la resurrección, la cual promete ayuda contra la sobreestimación desmesurada de la razón. La situación no es por completo sencilla, dado que a los amigos del progreso digital les gusta jugar con los métodos del pesimista cultural. Así, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nerd &lt;/span&gt;alemán se alegra de que en la famosa trilogía en cinco partes de Douglas Adams, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Guía del autoestopista galáctico&lt;/span&gt;, la Tierra tenga que evitar una circunvalación y explote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las sociedades fracasan, según lo muestra la historia, no por la escasez de materias primas”, sostiene el investigador  Matthias Fox. “Fracasan a causa de sus angustias internas desbordadas”. Los artistas predijeron desde hace aproximadamente un siglo nuestro estado actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cubistas y los dadaístas pegaban recortes de periódico en sus cuadros y mostraron la necesidad de una nueva visión global mezclada, que diera fe de más de una sola perspectiva. En sus cuadros, mostraban los fenómenos del mundo en facetas multiperspectivísticas, similares a las superficies poligonales de las gráficas computarizadas. Este desarrollo también se desplegó en muchos otros campos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se han escrito novelas en la que una sola historia se narra a partir de varias perspectivas. Por ejemplo, Lawrence Durrell en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuarteto de Alejandría &lt;/span&gt;o el premio Nóbel egipcio Naguib Mahfuz en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pensión Miramar&lt;/span&gt;. El &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sueño de Zettel &lt;/span&gt;de Arno Schmidt es una partitura textual de 1330 páginas. En el cine, el lenguaje linear de imágenes, la omnipresente transición de lo uno a lo múltiple es particularmente clara. No existen ya explosiones en las películas de acción que no estén filmadas desde diversos lados, de modo casi cubista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, desde hace casi ya dos décadas, todas las islas culturales están conectadas unas con otras a través de Internet en una especie de región mundial y nuevo poder. Y mientras los gurús de la economía, los trabajadores del saber y Fulano de Tal/usuario común, intentan aprovechar el giro digital para su utilidad o diversión, y uno que otro bufón exige leyes contra el embrutecimiento causado por Internet, los artistas son lanzados una vez más en avanzadilla, cual radar intuitivo dirigido hacia el hipermañana. ¡¿Qué nos aguarda?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Klaus Staeck –nada menos que el presidente de la Academia de las Artes en Berlín– esboza, en la versión folletinesca de una tremenda tragedia griega bajo el título “El callejón sin salida digital”, algo que podríamos llamar ‘capitulismo’: el colapso total de la humanidad predominante a manos de Internet (junto con la subsecuente dictadura &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nerd &lt;/span&gt;norcoreana). “Los felices receptores no necesitan ya poner siquiera un pie al otro lado de la puerta. Igual, ese paso ya no llevará a lugar alguno, pues aquel que, por ejemplo, ordena su lectura a Amazon &amp;amp; Co., se ha convertido automáticamente en el sepulturero de la librería de la esquina … Simultáneamente han sido enterrados los encuentros con otras personas y otras opiniones. Por no hablar de los puestos de trabajo eliminados”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los contendientes en los concursos de velocidad con cohetes espaciales, interesados en las superficies perfectamente planas, les satisfará saber que es posible plantearlo incluso de modo más plano: “Cuando las comunas quedan desoladas, los contactos humanos se atrofian y la cultura común se empobrece, entonces gobiernan no solamente la alienación y el anonimato … Quien sólo en el mundo digital se siente en casa, pronto no podrá encontrar entidad democrática alguna”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún existen: las buenas viejas distopías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcUiThQnSI/AAAAAAAAARE/TzRQRz_8EEM/s1600/El%2BGreco%2B-%2BEl%2Bquinto%2Bsello%2Bdel%2BApocalipsis%2B%25281608%2529.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 218px; height: 236px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcUiThQnSI/AAAAAAAAARE/TzRQRz_8EEM/s320/El%2BGreco%2B-%2BEl%2Bquinto%2Bsello%2Bdel%2BApocalipsis%2B%25281608%2529.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5563938444227419426" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:78%;"  &gt;El Greco, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El quinto sello del Apocalipsis &lt;/span&gt;(1608)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-1818766218616733526?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/1818766218616733526/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=1818766218616733526' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/1818766218616733526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/1818766218616733526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2011/01/pesimismo-cultural-revolucion-para.html' title='Pesimismo cultural: revolución para haraganes'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TTcQo17xswI/AAAAAAAAAQk/YJQlU9HVOcU/s72-c/Mujer%2Bgritando.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-3776674657697945588</id><published>2010-08-17T06:44:00.000-07:00</published><updated>2010-08-17T10:42:47.510-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='propiedad intelectual'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alemania'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='siglo 19'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derechos de autor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Inglaterra'/><title type='text'>II. Los (pérfidos) derechos de autor...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;"La explosión del conocimiento"&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frank Thadeusz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Reseña del libro: Eckhard Höffner, &lt;em&gt;Geschichte und Wesen des Urheberrechts&lt;/em&gt; [Historia y esencia de los derechos de autor], Múnich: 2010&lt;br /&gt;(En: Revista &lt;em&gt;Der Spiegel&lt;/em&gt;, 02.08.2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img style="text-align: center; margin: 0px auto 10px; width: 269px; display: block; height: 228px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5506381538057803778" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TGqY1bW0WAI/AAAAAAAAAPQ/bwNUB0pbW5o/s320/Dr%C3%BCckerei+im+18+Jh.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Experimentó Alemania un ascenso industrial en el siglo XIX gracias a que en el país no había derechos de autor?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el país se encuentra ebrio de lectura. Incluso a los libreros les parece siniestra la repentina tendencia a leer. Los alemanes, constata el crítico literario Wolfgang Menzel en 1836, son “un pueblo de poetas y pensadores”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Esta frase, que con el tiempo se volvería célebre, fue comprendida de manera errónea”, afirma ahora el historiador de la economía Eckhard Höffner. “No se refería a la crema de los literatos, como Goethe o Schiller, sino al hecho de que en Alemania se producía entonces una masa incomparable de materia de lectura”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Höffner ilumina el temprano florecimiento de la impresión de libros en Alemania y llega a un resultado sorprendente: a diferencia de Inglaterra y Francia, Alemania vivió en el siglo XIX una explosión del conocimiento sin precedentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los autores alemanes escribían entonces hasta que les sangraban los dedos. Sólo en el año 1843 aparecieron aproximadamente 14,000 nuevas publicaciones; si esto se compara con el número de habitantes de aquel entonces, se trata de un nivel de publicación cercano al actual. Ante todo se publicaban novelas, pero también ensayos científicos especializados. En Inglaterra la situación era muy diferente: “En el caso de Gran Bretaña, tendiendo en cuenta que nos encontramos en el tiempo de la Ilustración y la emancipación ciudadana, se trata de un desarrollo lamentable”, constata Höffner.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Poder colonial desaprovechado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, apenas mil obras aparecían por año en ese entonces en Inglaterra: diez veces menos que en Alemania. Lo cual tuvo sus consecuencias: Höffner cree que a causa del crónicamente débil mercado editorial, el poder colonial Inglaterra peridó en el lapso de un siglo su ventaja, mientras que el atrasado estado agrario de Alemania ganó terreno vigorosamente y para 1900 se había convertido en una nación industrial de igual condición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La causa que Höffner propone para este avance parece aún más desconcertante: nada menos que el copyright, introducido por los ingleses ya en 1710, hizo que el mundo del conocimiento quedara desierto en el Reino Unido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En contraste, en Alemania, durante largo tiempo, nadie se preocupaba por los derechos de autor. Prusia introdujo la propiedad intelectual en 1837. Pero a causa de la división política de los diferentes estados alemanes, fue casi imposible imponer la ley en la totalidad del Reich alemán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este juicioso libro de Höffner es el primer trabajo científico que examina los efectos de la introducción de la propiedad intelectual en un lapso de tiempo relativamente amplio y a través de la comparación de dos países. Y sus resultados han causado algo de irritación entre los expertos: hasta ahora los derechos de autor eran considerados como un gran avance y la garantía de un mercado editorial floreciente. Según este lugar común, los autores de hecho se sienten impulsados a crear cuando sus derechos han sido garantizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no: al menos la comparación histórica arroja resultados diferentes. En Inglaterra los editores se aprovecharon descaradamente de su monopolio sobre los autores. Las novedades aparecían sólo en un tiraje de máximo 750 ejemplares y a un precio que usualmente superaba el sueldo semanal de un trabajador instruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hacia la riqueza a través de los libros&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los más importantes editores en Londres ganaban sin embargo espléndidamente y en no pocas ocasiones se paseaban por la ciudad en coches enchapados en oro. Sus clientes eran los ricos y los nobles, quienes veían los libros como simples objetos de lujo. En las pocas bibliotecas públicas que había, los infolios eran, a fin de protegerlos contra ladrones, encadenados a los anaqueles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Alemania, por el contrario, los plagiario le pisaban los talones a los editores, y podían reeditar y vender a precios mínimos cualquier novedad sin temor a ser castigados. Los editores exitosos reaccionaban con refinamiento al ataque de los copiones y acunaron una filosofía de la publicación que sobrevive hasta nuestros días: editaban ediciones elegantes para los pudientes y libros de bolsillo económicos para la masa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera se desarrolló en Alemania un mercado de libro completamente distinto al inglés: los best seller y las obras científicas eran presentados al público en tirajes enormes y a precios ridículos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tantos miles de personas en los rincones más apartados de la Alemania, quienes ni siquiera podían pensar en comprar libros a causa de los elevados precios, han logrado poco a poco reunir una modesta biblioteca a partir de reediciones” –comentaba entonces el historiador Heinrich Bensen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expectativa de un público amplio motivaba ante todo a los científicos a divulgar los resultados de sus investigaciones. “Se estableción una forma de divulgación del saber completamente nueva”, sostiene Höffner. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="text-align: center; margin: 0px auto 10px; width: 132px; display: block; height: 149px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5506384197956280290" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TGqbQQQCH-I/AAAAAAAAAPY/naLtINdpQ6Q/s320/Caricatura+hombre+con+libros.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Literatura en serie&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En Alemania los eruditos producían en serie tratados y manuales sobre química, mecánica, construcción de máquinas, óptica y producción de acero. En Gran Bretaña, mientras tanto, un círculo elitista consentía un canon educativo clásico, que giraba en torno más bien a las &lt;em&gt;belles-lettres&lt;/em&gt;, la filosofía, la teología, los idiomas y la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Instrucciones prácticas, como las que se publicaban en masa en Alemania –por ejemplo sobre la construcción de diques o el cultivo de cereales– eran en gran medida inexistentes. “En Gran Bretaña –afirma Höffner– la divulgación de tales conocimientos modernos estaba casi a expensas del método medieval de saber sólo por oídas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ofensiva del saber alemana llevó a una situación curiosa, en la que acaso nadie reparó entonces: el hoy por completo olvidado profesor de química y farmacia berlinés Sigismund Hermbstädt, ganaba más dinero gracias a su obra &lt;em&gt;Principios del curtimiento de cueros&lt;/em&gt; (1806) que la autora británica Mary Shelley con su hasta hoy famosa obra &lt;em&gt;Frankenstein&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comercio con literatura especializada corría tan bien que los editores exigían continuamente más material. Esta situación le dio incluso a los autores científicos menos hábiles una buena posición para negociar con los editores. Incontables profesores se ganaban un “extra” considerable a través de sus manuales y sus folletos informativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En medio de este activo discurso científico surgió la generación fundadora”, escribe Höffner. Aquella época, en efecto, produjo a industriales como Alfred Krupp y Werner von Siemens.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso cuando, en los años cuarenta del siglo XIX, la propiedad intelectual empezó a imponerse lentamente en Alemania, el mercado de la literatura científica no se desplomó. Con todo, los editores alemanes reaccionaron de la misma forma restrictiva en que los habían hecho sus colegas en Inglaterra: elevaron los precios y desmontaron el mercado barato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los literatos, en adelante dotados con derechos sobre su propia obra, reaccionaron con algo de irritación. Así, por ejemplo, Heinrich Heine le escribió en tono ácido a su editor Julius Campe el 24 de octubre de 1854: “A causa del exagerado precio que usted ha puesto no creo que vaya yo a experimentar una segunda impresión del libro. Debe poner, estimado Campe, precios más bajos, pues de lo contrario no veo porqué fui tan complaciente con usted respecto a mis intereses materiales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[* Texto original: "Die Explosion des Wissens": &lt;a href="http://www.spiegel.de/spiegel/0,1518,709761,00.html"&gt;http://www.spiegel.de/spiegel/0,1518,709761,00.html&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;img style="text-align: center; margin: 0px auto 10px; width: 267px; display: block; height: 259px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5506384958029595650" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TGqb8fvohAI/AAAAAAAAAPg/tuBBu97dgkg/s320/Anna+Amalia+Bibliothek.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Anna-Amalia-Bibliothek, Weimar&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-3776674657697945588?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/3776674657697945588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=3776674657697945588' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3776674657697945588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3776674657697945588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2010/08/ii-los-perfidos-derechos-de-autor.html' title='II. Los (pérfidos) derechos de autor...'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TGqY1bW0WAI/AAAAAAAAAPQ/bwNUB0pbW5o/s72-c/Dr%C3%BCckerei+im+18+Jh.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-5203583638104760239</id><published>2010-08-16T10:10:00.001-07:00</published><updated>2010-08-17T09:32:11.940-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tucholsky'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lectura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='precio'/><title type='text'>I. ¡Hagan nuestros libros más baratos!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Kurt Tucholsky a su editor Ernst Rowohlt&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Versión original aparecida en: Revista &lt;em&gt;Die Weltbühne&lt;/em&gt;, 01.03.1932)&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 126px; DISPLAY: block; HEIGHT: 189px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5506378458581087330" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TGqWCLaWtGI/AAAAAAAAAPI/GN81IMe1GAU/s320/Lerne+lachen+ohne+zu+weinen+-+Tucholsky.jpg" /&gt; &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;strong&gt;Advertencia a mis editores&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas las cartas de mis lectores, apreciado maestro Rowohlt, esta me parece la más bella. Proviene de un estudiante de secundaria de Núremberg.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;«¡Respetado señor Tucholsky!,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permítame usted comunicarle mi ilimitado aprecio por su obra. Lo siguiente acaso le resulte indiferente, pero querría añadir un comentario. Espero, señor Tucholsky, que se muera lo más pronto posible, para que sus libros se vuelvan más baratos (como Goethe, por ejemplo). Su libro más reciente es tan caro que no he podido comprarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Cordial saludo!» &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí lo tienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Apreciado maestro Rowohlt, apreciados editores! ¡Hagan nuestros libros más baratos! ¡Hagan nuestros libros más baratos! ¡Hagan nuestros libros más baratos!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;[* Texto original: "&lt;em&gt;Avis an meinen Verleger&lt;/em&gt;": &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.textlog.de/tucholsky-avis-verleger.html"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:85%;"&gt;http://www.textlog.de/tucholsky-avis-verleger.html&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-5203583638104760239?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/5203583638104760239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=5203583638104760239' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/5203583638104760239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/5203583638104760239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2010/08/sobre-el-precio-de-los-libros-un-ruego.html' title='I. ¡Hagan nuestros libros más baratos!'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/TGqWCLaWtGI/AAAAAAAAAPI/GN81IMe1GAU/s72-c/Lerne+lachen+ohne+zu+weinen+-+Tucholsky.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-4507341650520329058</id><published>2010-05-08T03:04:00.000-07:00</published><updated>2010-05-23T02:18:37.836-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sonata'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='inteligencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='efecto Mozart'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='KV 488'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mozart'/><title type='text'>El “Efecto Mozart”</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:Garamond;  panose-1:2 2 4 4 3 3 1 1 8 3;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:roman;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 70.85pt 2.0cm 70.85pt;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(153, 0, 0);font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Una glosa sobre Mozart y la inteligencia&lt;/span&gt;&lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:Garamond;  panose-1:2 2 4 4 3 3 1 1 8 3;  mso-font-charset:0; 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margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 200px; height: 150px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/S-U_g9vLowI/AAAAAAAAAOw/gAr924ehYRg/s320/Mozart+con+cerebro.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468847158072156930" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;La repetitiva tendencia de Mozart a enamorarse de sus alumnas de piano es famosa, y aún es imitada con gran placer por los profesores de piano de hoy en día. Pero si hubo una de la que a Mozart ni siquiera en sueños se le ocurrió enamorarse, fue ella “la señorita v. Auerhammer”, como alguna vez la catalogó, es decir la pianista Josepha Barbara Auernhammer. Josepha tenía los dedos más veloces que uno pueda imaginar – pero no era precisamente una belleza. En una carta escrita a su padre, Mozart dice que si un pintor quisiera representar “con toda naturalidad” al diablo, “debería inspirarse en su rostro”; es gorda como una campesina y “suda tanto que produce náuseas”… Es de suponer que la mujer también sudó bastante en noviembre de 1781, pero qué importaba entonces, si uno piensa en la obra maestra que compuso en aquella ocasión junto a Mozart: la “Sonata para dos pianos en Re mayor” KV 448. Según Mozart, fue “todo un suceso” y habría de convertirse en una de las obras más brillantes de la historia de la música para piano. &lt;/span&gt;&lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:Garamond;  panose-1:2 2 4 4 3 3 1 1 8 3;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:roman;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 70.85pt 2.0cm 70.85pt;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;       &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:Garamond;  panose-1:2 2 4 4 3 3 1 1 8 3;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:roman;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 70.85pt 2.0cm 70.85pt;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;      &lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;¿Qué más podría desear una sonata? Y eso no es todo: el destino tenía reservado incluso otro puesto de honor para ella. En 1993, un grupo de investigadores estadounidenses dirigido por Frances H. Rauscher, reportó que la representación espacial de estudiantes había mejorado significativamente tras escuchar la KV 488; una novedad que pronto recorrería el mundo en versión resumida, y cuyo núcleo se anidaría en el corazón de la humanidad bajo el nombre de: “Efecto Mozart”. Desde entonces se afirma en todas partes –y, a juzgar por la popularidad de Mozart, de modo irrebatible– que la música del niño prodigio no sólo alegra, sino además hace más inteligente. Desde entonces, nadie confía en las apariencias, que le indican que entre los fanáticos de Mozart se hallan tantos idiotas como entre los fans de otros “eventos”, y así, cuando alguien particularmente imbécil sale de una première de Mozart, todo el mundo le chanta la culpa al director de la ópera.&lt;/span&gt;&lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:Garamond;  panose-1:2 2 4 4 3 3 1 1 8 3;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:roman;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 70.85pt 2.0cm 70.85pt;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;       &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:Garamond;  panose-1:2 2 4 4 3 3 1 1 8 3;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:roman;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 70.85pt 2.0cm 70.85pt;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try  {parent.deselectBloggerImageGracefully();}  catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/S-U-M4XfPvI/AAAAAAAAAOQ/5hr8ihDCDUM/s1600/Efecto+Mozart+2.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/S-U-cFif_HI/AAAAAAAAAOY/vEEb_NIB4lQ/s1600/Efecto+Mozart+2.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 109px; height: 109px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/S-U-cFif_HI/AAAAAAAAAOY/vEEb_NIB4lQ/s320/Efecto+Mozart+2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468845974755474546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;font-size:100%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/S-U-wkdV0WI/AAAAAAAAAOo/aEy3eIrzeQM/s1600/Efecto+Mozart+4.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 108px; height: 108px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/S-U-wkdV0WI/AAAAAAAAAOo/aEy3eIrzeQM/s320/Efecto+Mozart+4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468846326652719458" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Pues bien, investigadores vieneses acaban de mandar a recoger esta teoría tan genial. El “Efecto Mozart” pertenece ciertamente a uno de los mitos más poderosos de la psicología popular, pero quien espere de la música de Mozart un aumento de sus capacidades cognitivas experimentará un cierto desengaño. Era casi de esperarse, desde que la teoría de cuerdas, según la cual incluso las ratas se vuelven más avispadas, fue refutada al mostrar que las ratas sólo perciben tonos a partir de una octava por encima del Do central – por lo cual ni siquiera se enteran de la música de Mozart. Qué desgracia, o como Mozart bien habría dicho, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;caro mio, Druck und Schluck&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;! Eso sí, nadie será tan estúpido como para renunciar a la Sonata KV 488. De seguro no percibirá mejor el espacio en torno al CD-Player, pero sí verá mejor cómo el cielo se abre y se abre ineluctablemente ante sus ojos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/S-U89d_NAII/AAAAAAAAAOA/L0UwA4BMs_0/s1600/Mozart+con+ojo+grande.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 138px; height: 219px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/S-U89d_NAII/AAAAAAAAAOA/L0UwA4BMs_0/s320/Mozart+con+ojo+grande.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468844349230743682" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-4507341650520329058?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/4507341650520329058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=4507341650520329058' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/4507341650520329058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/4507341650520329058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2010/05/el-efecto-mozart.html' title='El “Efecto Mozart”'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/S-U_g9vLowI/AAAAAAAAAOw/gAr924ehYRg/s72-c/Mozart+con+cerebro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-8084438561355319079</id><published>2009-09-23T09:29:00.001-07:00</published><updated>2009-09-24T04:42:23.923-07:00</updated><title type='text'>BAUHAUS 1919-2009: tres textos recuperados</title><content type='html'>.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrtJmcPmOlI/AAAAAAAAAIE/tVNUka1yRoo/s1600-h/Bauhaus-Signet.png"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 266px; height: 251px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrtJmcPmOlI/AAAAAAAAAIE/tVNUka1yRoo/s320/Bauhaus-Signet.png" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384978704217029202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;En este 2009, la Bauhaus celebra su aniversario número 90.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los textos que traduzco esta vez (y que aparecen en orden inverso por los caprichos de la teconología) no son, al menos los dos últimos (Martenstein y Brecht), documentos informativos sino más bien curiosidades sobre la Bauhaus.&lt;br /&gt;1) El Manifiesto y Programa de la Bauhaus, escritos por Walter Gropius en 1919 (ya existirá en castellano, aquí sólo a modo de homenaje).&lt;br /&gt;2) Bertolt Brecht: "La casa Bauhaus moderna", un cuento simpático con el que me topé hace un tiempo y que definitivamente (cómo aún tantos textos breves de Brecht) no existe en nuestor idioma.&lt;br /&gt;3) Una verdadera curiosidad, según creo: encontré este texto en el fantástico semanario alemán &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Die Zeit &lt;/span&gt;hace algunos meses. Su autor, Harald Martenstein (un periodista y escritor bastante famoso por aquí), pasó un par de noches en una de las originales casas originales de maestros de la Bauhaus. Como se puede ver, no la pasó muy bien. Habla también de algunas de las pretensiones reformativas de la Bauhaus. El texto me gustó mucho y aquí lo comparto con ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El 21 de marzo de 1919, el arquitecto alemán Walter Gropius fundó en la ciudad de Weimar la "Casa de construcción estatal", la Bauhaus ("Staatliche Bauhaus"), dedicada al diseño y la producción de objetos de uso cotidiano. Cada producto producido por la escuela debería cumplir claramente su función, ser resistente, económico y barato. Como el "Manifiesto" de Gropius lo indica, el objetivo de la Bauhaus era el desarrollo de un lenguaje del diseño carente de adornos y ornamentos innecesarios, que diera razón de la funcionalidad de cada objeto.&lt;br /&gt;Algunos de los más célebres maestros de la Bauhaus fueron  &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:21.0cm 842.0pt;  margin:70.85pt 70.85pt 2.0cm 70.85pt;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;   Lyonel Feininger, Johannes Itten, László Moholy-Nagy, Oskar Schlemmer, Wassily Kandinsky, Paul Klee, Ludwig Mies van der Rohe…&lt;br /&gt;En 1925, la Bauhaus se trasladó a Dessau. En 1932 a Berlín. Un año después, con la llegada del Partido Nacionalsocialista de Hitler al poder, la Bauhaus fue clausurada definitivamente.&lt;br /&gt;Las ideas creativas de la Bauhaus, nadie lo ignora, fueron la base del diseño industrial y la arquitectura modernas (si bien sus artistas se dedicaban también a la investigación teatral, musical, tipográfica, etc.). Aún sin saberlo, todos nosotros vemos o usamos diariamente productos influidos por las ideas de la Bauhaus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero añadir más información que, al fin y al cabo, se encontrará más completa en la Wikipedia o en mil libros. Pero puedo recomendar uno a modo de introducción muy general: Magdalena Dröste: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bauhaus&lt;/span&gt;, Taschen 2006 (existe en alemán, inglés, castellano, francés, chino, japonés...).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Imagen: logo de la Escuela estatal de la Bauhaus (1919) &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-8084438561355319079?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/8084438561355319079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=8084438561355319079' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/8084438561355319079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/8084438561355319079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2009/09/tres-textos-sobre-la-bauhaus.html' title='BAUHAUS 1919-2009: tres textos recuperados'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrtJmcPmOlI/AAAAAAAAAIE/tVNUka1yRoo/s72-c/Bauhaus-Signet.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-3076077089038225787</id><published>2009-09-23T03:24:00.000-07:00</published><updated>2011-04-14T10:18:24.126-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='casa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bauhaus'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martenstein'/><title type='text'>H. Martenstein - Una casa incómoda y arrogante: la Bauhaus bajo examen</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:times new roman;"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 102, 0);"&gt;&lt;br /&gt;Una casa incómoda y arrogante&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Harald Martenstein&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Die Zeit&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;, 18 de julio de 2009&lt;br /&gt;(http://www.zeit.de/2009/30/Bauhaus-Probewohnen)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpMVq_N6CI/AAAAAAAAAH8/cST3mRPvjOE/s1600-h/Sal%C3%B3n+con+muebles+Marcel+Breuer.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 233px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpMVq_N6CI/AAAAAAAAAH8/cST3mRPvjOE/s320/Sal%C3%B3n+con+muebles+Marcel+Breuer.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384700239675254818" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nueve habitaciones, dos sanitarios, dos cocinas, baño con bañera, 250 metros cuadrados de superficie habitable: no suena nada mal. Pero cuando uno entra a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Meisterhaus &lt;/span&gt;[Casa de maestros] en Dessau, en la que entre 1926 y 1929 vivió  y trabajó Oskar Schlemmer junto con su esposa Tut y sus tres hijos, comprueba que se trata quizá de la casa de 250 metros cuadrados más pequeña del mundo. Tiene demasiadas puertas. Solamente en el baño, por ejemplo, hay tres. Además, el baño tiene una ventana enorme, lo cual suena bien al principio. Pero esa ventana gigantesca se encuentra directamente al lado de la bañera: la persona que se ducha puede ser vista por el público de Dessau en toda su magnitud. Si alguien tiene algo en contra de eso, tiene que cubrir la ventana con una cortina. Enton&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ces el baño queda sumido en completa oscuridad, y uno tiene que prender la luz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El radiador cuelga bajo el techo. La mayoría de los arquitectos de la Bauhaus de los primeros años se resistían a las paredes cubiertas de cuadros. Así que esta calefacción debía ser un adorno, el reemplazo de una pintura. Por eso mismo, por motivos ideológicos, cuelga aquí un radiador justo donde uno, el individuo que se baña, relativamente libre de ideologías, menos lo querría tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[…]&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;De todos los movimientos de liberación humana del siglo xx, buenos o malos, ingenuos o grandiosos, la Bauhaus es quizá el mejor parado hoy en día. Techos planos, series de ventanas, simetría, ángulos rectos, mucho vidrio&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;, mucho vacío: eso es la Bauhaus, y precisamente esto es hasta hoy la esencia de la arquitectura “moderna”, en Alemania, Nueva York y en Dubai. La Bauhaus, escribió un crítico, es posiblemente el “último estilo”, el final de la historia en uno de sus campos. En todo caso, desde entonces ningún otro nuevo estilo ha podido establecerse permanente y universalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[…]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Bauhaus usaba en sus escritos el c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;oncepto del “nuevo hombre”, publicaba manifiestos, reconocía a los “ma&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;estros” y a su modo –que por supuesto no era asesino– podía también ser un poco totalitaria. Walter Gropius ordenó que a través del retoque de una foto del interior de las casas de maestros se eliminaran&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; los cuadros de las paredes, de modo semejante a como León Trotski fuera borrado de las fotos soviéticas. La estricta prohibición de cada ornamento, de cada detalle que distrajera de la genialidad del arquitecto, puede ser leída como expresión de una pretensión de omnipotencia y de una considerable vanidad. Las casas maestras se encuentran en un bosque de pinos, sin jardín. ¿Por qué? Porque Gropius no soportaba a ningún arquitecto de jardines al lado suyo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;[…]&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Las puertas son bastante estrechas. El nuevo hombre no puede ser particularmente gordo. Y además son bajas. El fotógrafo que me acompaña, con sus dos metros de estatura, es ciertamente un hombre grande, pero no extremadamente grande: no puede cruzar por la puerta. Por el contrario, los armarios en la cocina cuelgan tan alto que las personas bajas no los pueden alcanzar. Quien quiera vivir sin demasiado estrés en la Meisterhaus de la más famosa, más influyente, supuestamente la mejor escuela de arquitectura del mund&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;o, debe tener mínimo 1,70 m., máximo 1,90 m. de estatura.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;[…]&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No es el hombre, tan equivocado, tan débil de carácter, tan cómodo y tan variado como es, quien decide aquí. Es la idea. La idea, y el maestro.&lt;br /&gt;Mi dormitorio, en el primer piso, también fue el dormitorio de Schlemmer. Parece un cuarto de hospital, quizá a causa de las paredes tan blancas. Bueno, al menos he tenido más suerte que el profesor de la Bauhaus Georg Muche, cuya habitación fue pintada de negro por el gurú del diseño de interiores Marcel Breuer. Después de la primera noche, Muche estaba tan consternado que nunca volvió a entrar al dormitorio. Por lo visto, cambiar el color de  las paredes es&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;taba prohibido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;[…]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Las dos habitaciones de los niños se encuentran bajo un mismo techo, son pequeñas y bajas. Uno de los cuartos tiene una ventana que conduje a una terraza. La barandilla en la terraza tiene 70 centímetros: se ve fatal, y para un niño algo así debe ser al menos un riesgo vital. El otro cuarto, por su parte, sólo tiene una ventana estrecha demasiado alta, a la altura de un adulto. Así que los hijos de Schlemmer, o bien no podían mirar por la ventana, o se caían todo el tiempo desde la terraza. Clar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;o que podían elegir. Entre los dos dormitorios hay una puerta, pero a un nivel&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; más alto que el suelo, bajo ella 20 c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;entímetros de muro. Una puerta pues, que flota en la pared, como en un cuadro surrealista.&lt;br /&gt;Una de las peculiaridades de las casas de maestros son las dos cocinas: una pequeña para cocinar, otra pequeña para lavar. Supuestamente era algo muy práctico. Ahora bien, yo no cociné allí, pues la casa es un museo entre las diez de la mañana y las seis de la tarde, y no hay una estufa. La sala tiene una especie de ventana en saliente, pero demasiado pequeña para servir de algo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A la Bauhaus le fascinan las ventanas enormes, pero justamente en la sala éstas son relativamente pequeñas. Uno quisiera mirar por la ventana desde la sala, ¿no?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; ¿Desde dónde más, acaso desde el baño?&lt;br /&gt;Yo nunca viviría en una casa así. Yo quiero poder mirar de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;sde la ventana, no quiero ducharme desnudo frente a todos los habitantes d&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;e Dessau. Antes tendría que ir seis meses cada día al gimnasio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[…]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo una cita con el nuevo director de la Bauhaus, Philipp O&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;swalt […] La más importante y significativa Meisterhaus, la casa de Walter Gropius, fue destruida por las bombas durante la Segunda Guerra Mundial La pregunta es: ¿será reconstruida de nuevo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Oswalt dice que eso es imposible. Algo así ya no es aprobado &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;hoy en día. Esa baranda tan baja, las estrechas puertas, todo es demasiado peligroso y no apropiado para minusválidos. Aparentemente, el nuevo hombre, capaz de cruzar por esas puertas imposibles, jamás surgió. El director de la Bauhaus vive en Berlín-Schönefeld, en un apartamento antiguo con estuco y puertas de dos hojas. Dice que es una simple coincidencia. Fui, también por coincidencia, invitado del antiguo direc&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;tor, Omar Akbar: también él vivía en un apartamento antiguo de inicios de siglo. Con la Bauhaus sucede lo que con el socialismo real: es más fácil estar en la teoría que vivir en un edificio concreto de la Bauhaus.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;[…]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Mañana me preguntarán: “¿&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sintió el espíritu de la casa? ¿Cómo es?” Y yo les diré, que es como en la película &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Noche en el museo&lt;/span&gt;. Claro, es un museo, durante el día uno escucha las voces de los visitantes, y por las noches los gritos de los hijos de Schlemmer cuando caen de las terrazas. Los muros de esta casa permiten que uno escucha todo.  Los empleados de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;l museo trajeron para mí un par de muebles de IKEA, el heredero legítimo de la Bauhaus: diseño barato y bueno, y cuadra bien aquí. Pero la casa es incómoda. Es una&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; casa incómoda y arrogante. Lo bello, a fin de cuentas, es lo superfluo […]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrtXVS8-qDI/AAAAAAAAAIM/v_ktF24qZfI/s1600-h/Meisterhaus+Schlemmer+%28von+Georg+Muche%29+1.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 125px; height: 90px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrtXVS8-qDI/AAAAAAAAAIM/v_ktF24qZfI/s320/Meisterhaus+Schlemmer+%28von+Georg+Muche%29+1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384993802828032050" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrtXq4EScFI/AAAAAAAAAIU/6mZsvsKINuo/s1600-h/Meisterhaus+Klee+%28escaleras%29.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 82px; height: 90px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrtXq4EScFI/AAAAAAAAAIU/6mZsvsKINuo/s320/Meisterhaus+Klee+%28escaleras%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384994173568053330" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrtYGAQK4tI/AAAAAAAAAIc/Z7HU1FSHHIs/s1600-h/Meisterhaus+Schlemmer+%28von+Georg+Muche%29+2.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 124px; height: 90px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrtYGAQK4tI/AAAAAAAAAIc/Z7HU1FSHHIs/s320/Meisterhaus+Schlemmer+%28von+Georg+Muche%29+2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384994639621841618" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;* Imágenes (de arriba abajo): foto de comedor Bauhaus con muebles de Marcel Breuer; tres fotos de las "Casas de maestros" de la Bauhaus en Dessau: a izquierda y derecha: la casa de Oskar Schlemmer; en el centro: escaleras de la casa de Paul Klee.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:Garamond;  mso-font-alt:"MS PMincho";  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:roman;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-language:DE;} p.MsoFooter, li.MsoFooter, div.MsoFooter  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  tab-stops:center 8.0cm right 16.0cm;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-language:DE;} @page Section1  {size:21.0cm 842.0pt;  margin:68.05pt 68.05pt 68.05pt 68.05pt;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-3076077089038225787?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/3076077089038225787/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=3076077089038225787' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3076077089038225787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3076077089038225787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2009/09/h-martenstein-una-casa-incomoda-y.html' title='H. Martenstein - Una casa incómoda y arrogante: la Bauhaus bajo examen'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpMVq_N6CI/AAAAAAAAAH8/cST3mRPvjOE/s72-c/Sal%C3%B3n+con+muebles+Marcel+Breuer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-3539379114511419026</id><published>2009-09-23T02:48:00.000-07:00</published><updated>2009-09-24T04:40:06.231-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Brecht'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bauhaus'/><title type='text'>Bertolt Brecht - La casa Bauhaus moderna (un cuento)</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face  {font-family:Garamond;  mso-font-alt:"MS PMincho";  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:roman;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-language:DE;} p.MsoFooter, li.MsoFooter, div.MsoFooter  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  tab-stops:center 8.0cm right 16.0cm;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-language:DE;} @page Section1  {size:21.0cm 842.0pt;  margin:70.85pt 70.85pt 2.0cm 70.85pt;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;   &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 102, 0);"&gt;“Langostinos del Mar del Norte” – o la casa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 102, 0);"&gt; Bauhaus&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 102, 0);"&gt; moderna&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 102, 0);"&gt; (1926)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/Srny9oK-cYI/AAAAAAAAAGc/f4w8E537AvU/s1600-h/Sala+con+sof%C3%A1+Eames+y+silla+Barcelona.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 366px; height: 231px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/Srny9oK-cYI/AAAAAAAAAGc/f4w8E537AvU/s320/Sala+con+sof%C3%A1+Eames+y+silla+Barcelona.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384601970067534210" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;Es de sobra sabido que en noviembre y diciembre de 1918, una horda de hombres regresó a casa. Hombres cuyas costumbres habían sufrido indeciblemente, y cuyos hábitos irritaban a todos aquellos por lo quienes aquellos hombres habían luchado. Es imposible hacerles un reproche por ello. Pero quien en realidad la tenía peor era una clase de repatriados, a quienes la guerra había convertido en gente asombrosamente fina. Es imposible conv&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;encer a esta clase de individuos de que salgan de sus baños revestidos de azulejos, después de haber tenido que pasar años de sus vidas acurrucados en trincheras enlodadas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;Un hombre así era Kampert, de la octava división de la Marina. Era un hombre extraordinario. Había soportado la inmundicia de Arras y la inmundicia de Ypres, y había hecho todo lo que le habían exigido. Nunca fue portada del periódico de guerra de Lille, pero había compartido su tabaco con quien tenía al lado, y si alguna vez sintió temor, se trataba de aquel tipo de temor permitido, que brota del entendimiento. Müller, también de la octava, hoy en día de n&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;uevo ingeniero y uno de mis amigos, y quien en tiempos de guerra fuera teniente sobre Kampert, me cuenta que éste no fue ascendido porque se ponía a la altura del resto de sus compañeros. Una señal de primera clase. Pero luego terminó la guerra y Kampert dejó todo atrás y logró olvidar Arras e Ypres en cuestión de tres semanas, como&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt; había olvidado su nacimiento hace veintinueve años. Volvió también a ser ingeniero de la AEG, y desde el momento en que empacó todo lo que había traído del frente –ropa privada, navaja, reloj de pulsera, e incluso su diario– junto con su abrigo lleno de piojos, en una caja y ordenó a su empleada que se deshiciera de todo eso, decidió: que un hombre que ha sido obligad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;o a llevar una vida miserable tiene el derecho de dormir el resto de sus días en medio de almohadones y de comer en el más silencioso de los ambientes. Fue testigo hace poco del modo en que de esta resolución surgió un desastre tremendo.&lt;br /&gt;Desde hacía casi un año, Müller y yo no escu&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;chábamos absolutamente nada de Kampert. Sabíamos que en este tiempo se había casado, y por cierto con una dote fantástica. No nos habían invitado a la boda, pero dos semanas antes Müller lo había visto en una carroza elegante –sillas de aluminio brillante y cuero marroquí rojo–, en la cual uno se sentiría como columpiándose en una bañera. Pocos días después, Kampert nos llamó: nos propuso ir a su casa,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt; digamos mañana por la noche, para tomarnos un whisky con él –en un grupo selecto, por supuesto–.&lt;br /&gt;“Whisky”, dijo Müller mientras subíamos las escaleras. “¡El hombre parece querer esforzarse!”. Y sacó del bolsillo de su chaqueta u&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;na magnífica lata de langostinos del Mar del Norte: “Al hombre siempre le han gustado los bocadillos finos”. Pensé que Müller podía ser realmente amable.&lt;br /&gt;Kampert mismo nos abrió la puerta. Müller lo saludó acaloradamente, Kampert pareció muy conmovido. Mientras colgaba nuestros sombreros de un par de ganchos bastante simpáticos esmaltados de negro, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;nos ofreció disculpas porque su empleada tenía libre ese día. “Pero ustedes al fin y al cabo no son una comitiva diplomática”, dijo de buen humor.&lt;br /&gt;“Noooo”, dijo Müller, “pero dime, esto está lleno de gente, ¿no?”.&lt;br /&gt;“Tonterías”, respondió el otro, “aquí no hay nadie. Sólo nosotros tres. El círculo más selecto”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;“¡Pero si te arreglaste con todas las de la ley, viejo zorro! ¡Mira ese refinadísimo traje de noche en el que estás metido!”.&lt;br /&gt;“Tonterías”, dijo Kampert, “siempre me cambio por las noches. Es una de mis mañas. No les molesta, ¿o sí?”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;“Tonterías”, replicó Müller, “whisky es whisky”. Kampert nos incrustó en dos sofás americanos muy cómodos en el vestíbulo mientras esperábamos a la dama de la casa.&lt;br /&gt;“Esto es toda una sala de exposiciones”, dijo Müller después de algunos minutos de silencio en lo que no hicimos otra cosa que observar las paredes del apartamento, altísimas y todas blancas. Müller parecía cansado y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;bostezó ruidosamente. “Entonces, muéstranos el whisky”.&lt;br /&gt;Kampert atravesó la sala y sacó de un pequeño armario de caoba roja un par de botellas. “Uno después del otro”, dijo sonriente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt; “¿Les parece que las paredes son muy altas?”&lt;br /&gt;“Nooo”, dijo Müller, “sólo un poquito. Bueno… sí son un poco altas, pero este no será la única sala de estar, ¿no? Pero las sillas son maravillosas. Y este curaçao no sabe nada mal”.&lt;br /&gt;“Prueben el chartreuse”, nos dijo Kampert. “Yo pensé: una sala enorme y dentro sólo un par de sillas: no se imaginan cómo tranquiliza eso”.&lt;br /&gt;“Pero la toldilla es bellísima”, le aseguré, “¡es muy original!”. Era una persiana japonesa al frente de una ventana monstruosamente extraña.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;Se puso de pie y caminó en esa dirección. Giró u&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;na ruedita de madera y toda la cosa se enrolló arriba en una caña de bambú. “Le hace sentirse a uno estando todo el día en Cuba. Es increíble cuánto sol acumula”.&lt;br /&gt;“¿Recibieron el apartamento así?, preguntó Müller, quien al parecer dudaba de si era el momento correcto de mezclar el chartreuse con el curaçao.&lt;br /&gt;“¿Tú qué crees? Hombre, todo esto lo construimos nosotros. Al principio eran dos simples habitaciones pequeño burguesas. Ya sabes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;: estrechas y muy seguramente repletas de muebles hasta el techo”.&lt;br /&gt;Müller decidió esperar con la mezcla hasta que la dama de la casa nos hubiera saludado, y nos dijo, examinando el chartreuse: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;“Pues sí, ¿no?, es que uno vive como un cerdo, sin pensar”.&lt;br /&gt;Entonces llegó la esposa de Kampert. Muy bella, muy amable y muy bien vestida. Nos dio la mano y nos hizo sentir como si fuéramos sus amigos, y no los de su esposo. Nos dijo que la casa aún no estaba lista, pero que teníamos que entrar a verla. Quizá nos gustaba una que otra cosa. Estaban decididos a adornar el lugar del modo más integral posible. ¿Por qué no habría de ser posible diseñar una casa de forma tan armónica como cualquier vestido de noche? La mayo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;ría de las personas pasaban toda su vida en medio de horrendas colecciones de muebles sin sospechar de qué manera radical dañaban su gusto casa mañana al despe&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;rtarse. Nos preguntó qué pensábamos, por ejemplo, del vestíbulo donde habíamos tomado asiento.&lt;br /&gt;“Precioso”, dije yo.&lt;br /&gt;Se rió y observó a su marido. “No sé –respondió– si &lt;span style="font-style: italic;"&gt;precioso &lt;/span&gt;es la palabra correcta. En todo caso, no es lo que habíamos pensado. Queríamos hacer algo completamente simple en el vestíbulo, casi algo brusco, yo hubiera preferido sillas de jardín, pero es que se ven fatal. Y una toldilla pesada. He recorrido medio mundo para encontrarla. Pero cuando vi la esterilla en una tienda, dije inmediatamente: esta es”.&lt;br /&gt;“Sí”, dije burlándome de Müller, “y tú te quedas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;ahí se&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;ntadote como si hubiéramos tenido que pagar entrada y fuera lo más normal del mundo sentirse tan a gusto aquí”.&lt;br /&gt;Müller no se rió tan efusivamente como el resto de nosotros. Miraba las paredes con algo de sorpresa. Yo tenía la impresión que hubiera preferido que nadie le dijera por qué se sentía tan cómodo allí.&lt;br /&gt;En todo caso, Kampert no reparó en el comportamiento de Müller, sino que preguntó: “¿No les llama la atención algo en estas paredes?”&lt;br /&gt;“Que son muy altas”, dijo Müller.&lt;br /&gt;La esposa de Kampert se rió de nuevo. Pero K&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;ampert respondió fríamente: “Me refería a que no hay cuadros. La mayoría de gente at&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;esta las paredes de cuadros. Pero yo digo: si una persona no tiene un cuarto completo para colgar cuadros, lo mejor es que no cuelgue ninguno”.&lt;br /&gt;Fue en ese instante que Müller me lanzó la primera mirada descompuesta, pero debo confesar que pasó un buen rato antes de que entendiera lo que quería decirme.&lt;br /&gt;“Vengan”, continuó la esposa de Kampert, “les muestro el resto”. Y mientras Kampert se ponía de pie y me decía: “No se trata de dinero, pues si así fuera todo se vería muy distinto. Se trata simplemente de un poco de reflexión, y si quieres, con algo de buen gusto. Nuestro lema es: no somos para la casa,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt; sino&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt; la casa es para nosotros”, vi a Müller, quien también se había puesto rápidamente de pie, llenar un vaso de agua con curaçao y llevarlo consigo al resto de la ronda.&lt;br /&gt;Subimos por una escalera de caracol que llevaba a los cuartos de arriba, y que a Müller le pareció muy práctica. “Casi no ocupa espacio”, dijo Kampert. Y arriba: “Ahora observen, una casa debe verse tan bien como un paisaje”. Müller tomó un sorbo de curaçao de su vaso de agua y ensayó una nueva mirada maliciosa en mi dirección. Pero la esposa de Kampert era absolutamente amable mientras nos mostraba el dormitorio de su marido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;Era un cuarto pequeño y sencillo, con una eno&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;rme cama de acero, una silla y un lavamanos de vidrio. Sólo había una claraboya en el techo, con lo que uno tenía la impresión de estar encerrado, pues al frente sólo veía una pared. Sobre la cama había solamente una cobija ordinaria de pelo de camello.&lt;br /&gt;“Tú seguramente habías esperado algo más confortable, ¿no?”, dijo Kampert en tono burlón a Müller. Müller sonrió amistosamente (estaba concentrado en la esposa de Kampert, que, como pude notar, le fascinaba)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt; y se dirigió con diligencia hacia el siguiente cuarto, el estudio. Estaba separado del &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;dormitorio sólo por una cortina de chintz, y ambos cuartos eran un mundo por sí mismo distintos. Una mesa de madera de abeto. Una silla incómoda y dura. Estanterías de madera de abeto. Un sofá bajito y duro. Libros.&lt;br /&gt;Müller bebió de un sorbo todo el contenido de su vaso.  Mientras bajábamos por la escalera de caracol (“ahorra el entrenamiento diario”), le dije a Kampert –ahora que todos callábamos–: “Tu estudio es estupendo, en serio. Tan espartano”.  “Simplemente nada innecesario en el cuarto”, dijo K&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;ampert sin más.&lt;br /&gt;Abajo, Müller se dirigía caminando como un pato hacia el pequeño armario de caoba, que al parecer guardaba muy claro en la memo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;ria, y revolvió entre las botellas. “Lo más importante – dijo– es tener siempre su whisky a mano”.&lt;br /&gt;Kampert se acercó sonriente, extrajo una gruesa botella, la elevó a contraluz y dijo: “Black and White”.  Bien. Pero si creen que Müller se había calmado, se equivocan. Sin duda, entre todas las marcas de whisky, “Black and White” es la más reconocida, y con todo el derecho. Pero en este momento, comprendí instintivamente que Müller hubiera preferido que del armario hubiera salido u&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;na marca menos armónica con el resto del lugar. Ciertamente se sirvió generosamente. Pero ya el hecho de que se tomara el whisky (con sólo un poco de soda) &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;del vaso de agua, en el que aún se reconocía un rastro de chartreuse, era una mala señal. Y una aún peor el hecho de que de repente dijera que quería conocer el resto de cosas que aún le faltaban por ver en esta casa tan bien pensada.&lt;br /&gt;Se halló instantes después, testarudo, en medio de un apartamento lila, donde todo era lila: paredes lila, mesas lila, armarios lila, lámpara lila; lila claro, lila oscuro, violeta. Y para colmo; había también un piano Bechstein que combinaba bien con lila. Caminó con dificultad por un guardarropa con armar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;ios del más sencillo verde claro, y que sólo tenían un fin práctico, hacia un baño en el que no faltaba nada; entró en una cocina completamente higienizada. Luego se sen&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;tó con nosotros sin decir una palabra y con gesto pícaro, en un amistoso comedor, y comió frente a una mesa redonda de madera de roble, sin ser distraído por cuadro alguno al frente suyo, una pesada pero provechosa cena. No era adecuado que entre plato y plato tomara de su viejo vaso cada vez más whisky con cada vez menos soda, pero lo necesitaba. Estimaba a Kampert, el cual, por lo demás, nos contaba historias divertidísimas y mostraba con verdadero humor cuán listo era. No podía ser Kampert, pues, ni tampoco su esposa, que le gustaba a Mü&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;ller. Lo que irritaba a Müller era la casa. Estaba harto, y su comportamiento era injusto. Era un apartamento muy bello, nada en él era jactancioso. Pero creo que Müller&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt; simplemente no podía soportar un minuto más esta armonía premeditada y este pragmatismo reformatorio. Debo confesar que, poco a poco, algo de esta antipatía me fue dominando también.&lt;br /&gt;Entonces la esposa de Kampert, quien a través de sus maneras naturales había controlado todo y, por decirlo así, había domado lo animal en Müller, se retiró, y supe de inmediato que algo estaba apunto de suceder.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;Con una calma que no alarmó a Kampert, pero que a mí me supo bastante artificial, Müller dirigió la charla astutamente al los langostinos del Mar del Norte. Cada vez fue más explícito, y de repente expresó sin más rodeo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;s su deseo de comer langostinos del Mar del Norte enlatados. Kampert estaba algo asombrado, pero era tan buen anfitrión y tan ingenuo sobre lo completo de su menaje, que le resultaba imposible sentirse avergonzado tan rápidamente. Además, como Müller, nosotros también habíamos ya bebido bastante; Kampert se puso de pie, tomó su sombrero y nos prometió con una sonrisa que iría por los langostinos del Mar del Norte. Müller permaneció mudo, en su boca una sonrisa siniestra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;Es de suponer que el ángel guardián de Kampert justo en esta noche decidió irse temprano a dormir, pues antes de salir para satisfacer por completo a sus huéspedes, los ojos de Kampert cayeron sobre un baúl ju&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;nto a la puerta, una cosa marrón con chapas de acero sin mayor importancia, y dijo inocentemente, si comprender en qué tipo de situación se encontraba desde hace más o menos una hora:&lt;br /&gt;“¿Han visto ustedes algo tan poco armonioso en un comedor tan presentable como este, hijos míos? Pero ya les digo: no me desharía de él por nada del mundo, pues nada me molesta más que un lugar donde todo combina a la perfección. En una casa no todo debe combinar, de lo contrario se vuelve inhab&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;itable”. Y sin verificar los efectos de sus palabras, salió presuroso por los condenados langostinos del Mar del Norte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;Müller me hizo un gesto sonriente. Estaba como liberado. Había vuelto a ser el bonachón, divertido y borracho Müller que yo amaba y respetaba.&lt;br /&gt;De inmediato nos pusimos manos a la obra. Müller se quitó la chaqueta y la tiró en un rincón. Se dirigió rápidamente hacia el vestíbulo, hacia el armario de caoba. Sacó tres botellas y les quebró el cuello de un golpe contra el espaldar de una silla de bambú. Luego, de regreso en el comedor, derramó todo dentro de una olla sopera en la que hasta un instante antes habían nadado algunos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt; tomates. Entonces se tragó una cucharada de sopa, caminó sin mirarme hasta u&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;no de los sofás americanos originales, se sentó con un suspiro y preparó un plan de ataque detallado. Esto le tomó no más de tres minutos, pero sin un plan tal Müller jamás hubiese podido actuar de modo tan completo como yo habría de experimentarlo. Lo primero que hizo fue arrancar la toldilla de la caña (“Dios santo, ¡cómo pegaron esta cosa!”) y, con mi ayuda, extenderla entre el pestillo de la ventana y la escalera de caracol, para lo cual usó las borlas violetas del salón. Con ello también producía una hamaca enorme que atravesaba toda la sala (“¡Para que llegue hasta Cuba!”). Luego construyó, a partir de las sillas del vestíbulo, la me&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;sa del comedor y algunas cortinas de la cocina un “rincón acoge&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;dor”, en el centro del cual dominaba absurdamente el ominoso pequeño armario (“¡El armario, para que haya algo que no armoniza!”). Con los restos de azúcar provenientes de las tasas de moca, grabó unas ilustraciones horrorosas en hojas de periódico que luego colgó de las paredes a modo de pinturas. Cuando estuvo listo con su rincón acogedor, realizó, como él mismo la llamó, su marcha triunfal macedónica por las habitaciones del segundo piso, tambaleándose peligrosamente entre la cama, la mesa de madera de abeto y el lavamanos con una botella metida en el bolsillo del pantalón. Todo esto en completo silencio, a excepción de algunas frases&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt; introductorias. Cuando regresó al vestíbulo, se v&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;eía extraordinariamente victorioso. Y entonces pronunció, meciéndose en su nueva hamaca cubana, bajo el fogoso influjo de violentas cantidades de alcohol, un discurso fulminante y memorable sobre la modestia.&lt;br /&gt;“El hombre –dijo– nació para luchar. Odia por naturaleza todo tipo de esfuerzo. Pero gracias a Dios existen fuerzas naturales que le levantan el ánimo. El hombre es, pues, un gusano miserable, al que le gusta que todo combine con todo. Azul claro, azul oscuro, negro-azul. Pero por otra parte, y especialmente después del consumo de langostinos del Mar del Norte, el hombre es tamb&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;ién un torbellino terrible, que recrea la maravillosa diversidad y asombrosa discordia &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;de la creación a través de la reunión violenta de sofás americanos originales, lavamanos pelados y viejos y honorables periódicos. Al hombre no le está permitido llegar al cielo a través de toldillas y pianos Bechstein. ¡Una casa es el lugar donde un hombre puede tirar su corbata en cualquier esquina! Esto ha sido decidido por Dios, no por mí. ¡Ahora es una casa!”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;Y tras haber dicho esto meciéndose de pared a pared frente a una gigantesca ventana nocturna, se puso de pie, inseguro por su propio e inusual exceso espiritual, y se dirigió con la cabeza en alto pero con paso ebrio hacia la habitación violeta, a fin de fortalecerse con un bocado frugal. Extrajo del &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;bolsillo de su chaqueta, que reposaba en un rincón, la lata de langostinos del Mar del Norte y la abrió con un abrecartas encima del piano.&lt;br /&gt;Y en ese momento, junto a la puerta y con una bolsa de papel en las manos, vimos a Kampert.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;Pero Müller el terrible, Müller el huésped, de repente avergonzado con rostro encarnado frente a la elegante mesa violeta del purísimo salón de Kampert, siguió comiendo langostinos del Mar del Norte de una lata, untándolos con salsa de tomate y whisky, y miró, inseguro y sabiéndose culpable, con ojos tristes al anfitrión Kampert. Y dijo: “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mi home is my castle&lt;/span&gt;”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span&gt;Y creo que lo dijo principalmente porque algo así no correspondía de modo alguno con la situación, y sentía en su interior una necesidad profunda por todo lo que fuera absurdo, todo lo que fuera ilógico y todo lo que fuera natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpJzZEjItI/AAAAAAAAAH0/U14bhEcOxhk/s1600-h/Raoul+Hausmann+-+The+Art+Critic+%281919-1920%29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 211px; height: 269px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpJzZEjItI/AAAAAAAAAH0/U14bhEcOxhk/s320/Raoul+Hausmann+-+The+Art+Critic+%281919-1920%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384697451726971602" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Imágenes: arriba: foto de una (insoportablemente perfecta y armónica y artificial) sala con muebles típicos Bauhaus o influidos por ella: atrás, en rojo y blanco, dos sillones &lt;span style="font-style: italic;"&gt;L&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;C2&lt;/span&gt; (1929) de Le Corbusier; a la izquierda la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Silla Barcelona &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(1929)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt; de Mies van der Rohe, disenada para la exposición mundial en aquella ciudad; a la derecha la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lounge Chair &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(1956) &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;de Charles y Ray Eames. Las mesitas sobre las que se encuentran las lámparas de Wagenfeld (1924) son disenos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Laccio&lt;/span&gt; (1925-26) de Marcel Breuer. Abajo: Raoul Hausmann: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Der Kunstkritiker&lt;/span&gt; (&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El crítico de arte) (1919-1920).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-3539379114511419026?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/3539379114511419026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=3539379114511419026' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3539379114511419026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3539379114511419026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2009/09/bertolt-brecht-la-casa-bauhaus-moderna.html' title='Bertolt Brecht - La casa Bauhaus moderna (un cuento)'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/Srny9oK-cYI/AAAAAAAAAGc/f4w8E537AvU/s72-c/Sala+con+sof%C3%A1+Eames+y+silla+Barcelona.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-7481503502196803187</id><published>2009-09-23T02:35:00.000-07:00</published><updated>2009-09-24T04:40:39.112-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Manifiesto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gropius'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bauhaus'/><title type='text'>Walter Gropius - Manifiesto Bauhaus</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;Manifiesto y Programa de la Bauhaus (1919)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpAiZIkNgI/AAAAAAAAAG8/MA36iybkb-c/s1600-h/Universidad+Bauhaus+Dessau.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 228px; height: 170px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpAiZIkNgI/AAAAAAAAAG8/MA36iybkb-c/s320/Universidad+Bauhaus+Dessau.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384687264081393154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¡El objetivo final de toda actividad artística es el edificio! Adornarlo fue alguna vez la más noble de l&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;as funciones de las artes plásticas: ellas eran elementos inseparables de la gran arquitectura. Hoy, las artes viven en un pudoroso aislamiento, del cual sólo pueden ser redimidas a través del esfuer&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;zo consciente y conjunto de todos los artesanos. Los arquitectos, los pintor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;es y los escultores deben con&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;ocer y comprender la forma compuesta de un edificio, tanto en su totalidad como en sus partes individual&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;es. Sólo entonces se verán llenas otra vez del espíritu arquite&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;ctónico que perdieron como “artes de salón”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Las antig&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;uas escuelas de arte eran incapaces de produ&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;cir esta unidad. ¿Pero cómo hubieran podido hacerlo, si es que el arte no puede ser enseñado? Deben regresar al taller. Este mundo del dibujo y&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; la pintura, de diseñadores y artistas aplicados, debe v&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;olver a ser un mundo de la construcción. Cuando los jóvenes que perciban en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; sí algún tipo de pasión por las artes vuelvan a iniciar su vida creativa con el aprendizaje de un o&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;ficio, entonces el “artista” improductivo dejará de estar con&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;denado al arte deficiente, pues sus habilidades estarán ahora contenidas en aquel oficio que, él sí, le permitirá alcanzar la excelencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Los arquitectos, los escultores y l&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;os pintores: todos debemos regresar a la artesanía. Y es que el arte no es una “profesión”. No existen diferencias es&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;e&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;nciales entre el artista y el artesano. El artista es simplem&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;ente un artesano elevado. En raros momentos de inspiración independientes de su propi&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;a voluntad, la misericordia celestial permite qu&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;e de sus manos surja inconscientemente arte. Pero la competencia en un oficio es ind&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;ispensable para todo artista. Allí yace la fuente de la imaginación creativa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;¡Produzcamos entonces u&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;n nuevo gremio de artesanos sin aquellas distinciones de clase que erigen un muro altanero entre el artesano y el artist&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;a! Debemos desear, concebir y crear la estructura del futuro que abarque la arquitectura, la escultura y la pintura como una unidad, y que algún día se elevará hacia las alturas gr&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;acias a las manos de millones de artesanos como el símbolo cristalino de una nueva fe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpCgaLgDrI/AAAAAAAAAHc/Rrl6mMtayFU/s1600-h/Plakat+Bauhaus+Weimar+-+1923.jpg"&gt; &lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpCYel--ZI/AAAAAAAAAHU/--Y7ZLpc98o/s1600-h/Herbert+Bayer+Cover+Bauhaus+1919-1923.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 191px; height: 182px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpCYel--ZI/AAAAAAAAAHU/--Y7ZLpc98o/s320/Herbert+Bayer+Cover+Bauhaus+1919-1923.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384689292771522962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Programa de la Escuela Oficial Bauhaus en Weimar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; (fragmento)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Objetivos de la Bauhaus&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Bauhaus pretende congregar el esfuerzo creativo en un todo, reunificar todas las disciplinas artísticas –la escultura, la pintura, la artes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;an&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;ía local y los oficios– como componentes inseparables de una nueva arquitectura. El objetivo último (si bien distante) de la Bauhaus es la obra de arte unificada, la gran estructura, en la que no existe distinción entre arte monumental y el arte decorativo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/Sro_Bxt1vqI/AAAAAAAAAG0/2kva7gLVZXM/s1600-h/Marianne+Brandt+Tee+K%C3%A4nnchen+-+1924.jpg"&gt; &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La Bauhaus quiere educar a arquitectos, pintores y escultores de todos los niveles y de acuerdo con sus capacidades, y permitirles convertirse en artesanos competentes o artistas creativos independientes, y formar una comunidad de trabajo de destacados artistas-artesanos futuros. Estos hombres de espíritu hermanado sabrán diseñar armoniosamente edificios en su totalidad –estructura, terminados, ornamentación y mobiliario–.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Principios de la Bauhaus&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El arte está por encima de todos los métodos; ella misma no puede ser enseñada, pero los oficios sí pueden serlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/Sro_Bxt1vqI/AAAAAAAAAG0/2kva7gLVZXM/s1600-h/Marianne+Brandt+Tee+K%C3%A4nnchen+-+1924.jpg"&gt; &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los arquitectos, los pintores y los escultores son artesanos en el auténtico sentido de la palabra. Así, una educación completa de los oficios, adquirida en talleres y establecimientos experimentales y prácticos, es condición de toda producción artística para cualquier estudiante. Tendremos que construir gradualmente nuestros propios talleres, y los acuerdos de aprendizaje co&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;n talleres externos han de ser cancelados.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;La escuela es sirviente del taller, y un día será absorbida por éste. Así, no habrá profesores y pupilos en la Bauhaus, sino maestros, oficiales y aprendices.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;El método de enseñ&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;anza surge del cará&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;cter del taller: formas orgánicas desarrolladas a partir de habilidades manuales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Evitar toda rigidez; dar prioridad a la creatividad; libertad de la individualidad, pero estricta disciplina de estudio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Exámenes de maestros y los oficiales de acuerdo a los Estatutos Gremiales, se llevarán a cabo ante el Consejo de Maestros de la Bauhaus o ante maestros externos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Colaboración de los estudiantes en las obras de los ma&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;estros. Asegurar trabajos por comisión, también para los estudiantes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Planeación mutua de edificios de estructura utópica –edificios públicos y templos– dirigida al futuro. Colaboración de todos los m&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;aestros y los estudiantes –arquitectos, pintores, escultores– en estos diseños, con el fin de alcanzar progresivamente una armonía de todos los elementos que componen la arquitectura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Contacto constante con los líderes de los oficios y las industrias del país. Contacto lcon a vida pública, con la gente, a través de exhibiciones y otras actividades.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Nueva investigación de la naturaleza de las exposiciones, a fi&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;n de resolver el problema de presentar trabajos visuales y escultóricos en el marco de la arquitectura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Alentar las relaciones amistosas entre los maestros y los estudiantes fuera del ámbito del trabajo; habrá pues obras de teatro, lecturas, poesía, música, fiestas de disfraces. Establecer un ceremonial alegre en estas reuniones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; […]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/Sro-b1QsCfI/AAAAAAAAAGs/MCd2kdiBU2Y/s1600-h/Wagenfeld+Tischlampe++Stahl+-+1924.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 103px; height: 122px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/Sro-b1QsCfI/AAAAAAAAAGs/MCd2kdiBU2Y/s320/Wagenfeld+Tischlampe++Stahl+-+1924.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384684952349313522" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/Sro_Bxt1vqI/AAAAAAAAAG0/2kva7gLVZXM/s1600-h/Marianne+Brandt+Tee+K%C3%A4nnchen+-+1924.jpg"&gt;  &lt;img style="cursor: pointer; width: 104px; height: 121px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/Sro_Bxt1vqI/AAAAAAAAAG0/2kva7gLVZXM/s320/Marianne+Brandt+Tee+K%C3%A4nnchen+-+1924.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384685604232871586" border="0" /&gt;  &lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpGDQXBQ3I/AAAAAAAAAHs/OrwtGdLGr4I/s1600-h/Marcel+Breuer+Stuhl+-+1928.png"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 129px; height: 122px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpGDQXBQ3I/AAAAAAAAAHs/OrwtGdLGr4I/s320/Marcel+Breuer+Stuhl+-+1928.png" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384693326219920242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Imágenes (de arriba abajo): Foto de la escuela Bauhaus en Dessau; Herbert Bayer: portada de libro (1923); tres "clásicos" de la Bauhaus: Wilhelm Wagenfeld: lámpara - 2914; Marianne Brandt: tetera - 1924; Marcel Breuer: silla - 1928.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-7481503502196803187?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/7481503502196803187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=7481503502196803187' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/7481503502196803187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/7481503502196803187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2009/09/walter-gropius-manifiesto-bauhaus.html' title='Walter Gropius - Manifiesto Bauhaus'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SrpAiZIkNgI/AAAAAAAAAG8/MA36iybkb-c/s72-c/Universidad+Bauhaus+Dessau.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-3517932028615570869</id><published>2009-02-23T09:44:00.000-08:00</published><updated>2009-02-23T13:50:24.005-08:00</updated><title type='text'>Los borrachos rusos y el placer de volar</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 182px; height: 165px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SaLwpzUxOJI/AAAAAAAAAF0/_Gwmy7-tB8g/s320/Mapa+avi%C3%B3n.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306067911938488466" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Primero fue un caballero mayor y ligeramente ebrio: con un camión quitanieves que encontró aparcado y sin dueño cerca del aeropuerto de Kaliningrado, antigua Königsberg, derribó la barrera, se dirigió a toda velocidad a la pista e intentó adelantar un aparato que acababa de arrancar. Las agencias de información rusas eligieron la persecución como noticia del día – bajo la rúbrica “curiosidades”… Por su parte, a los pasajeros del avión, que sólo después de aterrizar se enteraron del peligro del que habían escapado, la situación no les pareció particularmente divertida. La policía de transportes respondió con un decreto que permite a los equipos de seguridad en tierra impedir el tránsito a los borrachos ya durante el embarque. El Ministerio del Interior en Moscú amenazó incluso con una prohibición general de bebidas alcohólicas a bordo de los aviones y al interior de los aeropuertos.&lt;br /&gt;En efecto, la necesidad de actuar parece ser algo urgente. Según las autoridades, sólo el año pasado se presentaron cincuenta situaciones de emergencia en vuelos al interior de Rusia, todas vinculadas al consumo de alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las butacas hechas astillas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún más dramática es a veces la situación a bordo de los vuelos vacacionales. En un vuelo de Tailandia a Ekaterimburgo en los Urales, unos borrachos iniciaron una trifulca y cuando la tripulación intentó controlar la situación, la iniciaron también contra ésta. Y un aparato que se dirigía al paraíso vacacional Eilat en Israel estuvo a punto de venirse a tierra: furioso porque primero su propia esposa y luego una azafata se negaron a hacer caso a sus insinuaciones sexuales, un pasajero ebrio la emprendió a mordiscos contra las dos mujeres y luego intentó abrir la salida de emergencia del avión.&lt;br /&gt;Del mismo modo, dos marineros rusos quisieron manifestar su disgusto en un vuelo de los Estados Unidos a Frankfurt del Meno… justo encima del Atlántico. Alarmada por algunos pasajeros indignados, la tripulación entró violentamente al lavabo del avión, donde los marinos se habían retirado a fumar tras apurar con delicia una botella de vodka. Tras ser arrastrados por algunos pasajeros corpulentos de regreso a sus asientos, no se quedaron tranquilos hasta dejar las butacas hechas astillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una copita hace parte del buen servicio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría de las veces, los malhechores se salen con la suya tras pagar multas que más que intimidar, estimulan: por lo general se trata de sólo 500 rublos, aproximadamente 12 euros. El  único perturbador que ha tenido que pagar una suma algo mayor fue un hombre quien en el 2006 obligó a un avión de la empresa estatal Aeroflot a aterrizar de emergencia en Praga y luego tuvo que asumir todos los costos de la improvisada escala. Borracho, intentó violentar la puerta de la cabina del piloto. Fue multado según el derecho checo; según el derecho ruso, los desórdenes a bordo apenas bajo la categoría de bandidaje, y sólo si tiene consecuencias muy graves puede conllevar un proceso jurídico y ser sancionado.&lt;br /&gt;Las medidas más duras son sencillamente impopulares. Incluso Aeroflot, presente en la mayoría de aeropuertos alemanes, está contra de una prohibición de las bebidas alcohólicas. El vicedirector general, Lew Koschljakow, sostiene que sólo se debería proceder contra los causantes concretos de amenazas a la seguridad del vuelo, no contra una copita a bordo; una copita “simplemente hace parte del buen servicio”. A pesar de que desde hace tres años, en la clase económica los pasajeros deben pagar por su bebidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bambule an Bord - Alkoholverbot für randalierende Russen im Flugzeug&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Elke Windisch, Moskau&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Tagespiegel&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;, 19.02.2009&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zuerst brachte ein älterer, leicht besoffener Herr einen Schneepflug an sich, der in der Nähe des Flughafens von Kaliningrad, vormals Königsberg, herrenlos herumstand. Mit eben diesem Gefährt durchbrach er dann die Absperrungen und raste auf das Rollfeld, wo er versuchte, eine gerade startende Maschine zu überholen. Russische Nachrichtenagenturen kürten die Verfolgungsjagd zur Meldung des Tages – Rubrik Kuriosa. Die Passagiere dagegen, die erst nach der Landung erfuhren, welcher Gefahr sie entgangen waren, fanden den Zwischenfall überhaupt nicht komisch. Die Transportpolizei reagierte mit einem Erlass, der Boden- und Sicherheitspersonal ermächtigt, Angetrunkene schon beim Einchecken aus dem Verkehr zu ziehen. Das Innenministerium in Moskau drängt sogar auf ein generelles Alkoholverbot an Bord und auf den Flughäfen.&lt;br /&gt;Handlungsbedarf scheint in der Tat vorhanden. Allein im vergangenen Jahr kam es auf Flügen innerhalb Russlands zu über 50 aktenkundigen Ausnahmesituationen, bei denen Alkohol im Spiel war.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aus den Sesseln machten sie Kleinholz&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noch dramatischer geht es zuweilen an Bord von Ferienfliegern zu. So zettelten Betrunkene auf einem Flug von Thailand nach Jekaterinburg im Ural eine Schlägerei an und wurden, als die Besatzung einschritt, auch gegen diese tätlich. Eine Maschine, die ins israelische Urlaubsparadies Eilat unterwegs war, schrammte sogar nur knapp an einem Absturz vorbei. Wütend, weil zunächst die eigene Ehefrau, dann eine Stewardess Annäherungsversuche eines betrunkenen Fluggastes abwehrten, biss dieser beide Frauen und versuchte dann, den Notausstieg über den Tragflächen öffnen.&lt;br /&gt;Auf ähnliche Weise wollten – mitten über dem Atlantik – auch zwei russische Seeleute auf einem Flug aus den USA nach Frankfurt am Main ihrem Ärger Luft machen. Alarmiert von empörten Mitreisenden hatte die Besatzung sich gewaltsam Zutritt zur Bordtoilette verschafft, wohin die Matrosen sich nach Genuss einer Pulle Wodka zum Rauchen zurückgezogen hatten. Von kräftigen, männlichen Flugbegleitern zu ihren Sitzen zurückgeschleift, machten sie aus den Sesseln Kleinholz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ein Gläschen gehört "zum guten Service”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meist kommen die Übeltäter bisher mit Bußgeldern davon, die eher ermuntern als abschrecken: In der Regel werden nur 500 Rubel fällig, umgerechnet zwölf Euro. Richtig teuer wurde es nur für einen Störenfried, der 2006 eine Maschine der staatlichen Aeroflot zur Notlandung in Prag zwang und anschließend die gesamten Kosten des ungeplanten Zwischenstopps zahlen musste. Er hatte in betrunkenem Zustand versucht, die Tür zum Cockpit aufzubrechen und wurde dafür nach tschechischem Recht bestraft. Nach russischem Recht fällt Bambule an Bord lediglich unter Rowdytum und kann nur bei schweren Folgen strafrechtlich verfolgt und geahndet werden.      Härtere Bandagen sind recht unpopulär. Auch Aeroflot, das auch die meisten deutschen Flughäfen anfliegt, ist gegen ein Alkoholverbot. Vizegeneraldirektor Lew Koschljakow sagte, vorgegangen werden müsse gegen konkrete Verursacher von Sicherheitsbedrohungen, nicht aber gegen ein Gläschen an Bord, das „einfach zum guten Service gehört“. Auch wenn es in der Economy-Klasse seit drei Jahren vom Passagier selbst bezahlt werden muss.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:lucida grande;font-size:85%;"  &gt;URL: http://www.tagesspiegel.de/weltspiegel/Flugzeug-Alkoholverbot;art1117,2733631&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-3517932028615570869?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/3517932028615570869/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=3517932028615570869' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3517932028615570869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3517932028615570869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2009/02/los-borrachos-rusos-y-el-placer-de.html' title='Los borrachos rusos y el placer de volar'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SaLwpzUxOJI/AAAAAAAAAF0/_Gwmy7-tB8g/s72-c/Mapa+avi%C3%B3n.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-188035771012385915</id><published>2008-09-24T16:01:00.000-07:00</published><updated>2011-04-14T10:19:17.133-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lengua bella'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alemán'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mosebach'/><title type='text'>Martin Mosebach - ¿Es el alemán una lengua bella?</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 153);"&gt;¿Es el alemán una lengua bella?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;(Fragmento de "Alemán de escritor")&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[…] ¿es el alemán una lengua bella? Según los criterios germano-musicales, las lenguas bellas tienen muchas vocales, ante todo As y Os, sílabas vigorosas y vibrantes, timbres sonoros. En la lengua alemana estándar, muchas sílabas alguna vez fuertes, tónicas, se convirtieron en débiles, casi átonas.  Las sílabas al final de las palabras se las traga uno, las oraciones parecen deshacerse. Si no se habla sofisticadamente, pronunciando de modo artificial cada cosa, en alemán se corre el riesgo de farfullar sonidos sordos.&lt;br /&gt;“¿Cómo suena el alemán a sus oídos?”, pregunté alguna vez a una campesina vieja e inteligente en el Golfo de Nápoles. “Brutto! – ¡feo!”, me dijo y se echó a reír. Y en efecto, las primeras palabras alemanas que escuché tras una larga estancia en la casa de aquella mujer me parecieron extinguidas, ahogadas en su melodía, o mejor: carentes de toda melodía. Le lengua alemana es una lengua creada por eruditos, principalmente por teólogos y juristas. No es una lengua oral, sino una lengua para la lectura. Sus atractivos estéticos yacen ocultos, son menos cándidamente evidentes que en las lenguas de Os y As. Es necesario desenterrar sus atractivos sonoros del habla sin melodía y tono del alemán educado. “Einsam”, “Allein”: ciertamente no son ni melodiosas ni  sonoras, y como estas dos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;palabras &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;hay mil. Caen como gotas en una bóveda profunda, golpean gravemente el suelo en la oscuridad, con un tono de plata y producen en el interior del escucha una resonancia que no para de propagarse. La lengua alemana ha sido atiborrada de conceptos traducidos del latín y el griego. Estos conceptos son prácticos e indispensables, pero las palabras antiguas son más bellas, y en ellas vive aún algo de la música de un tiempo en el que el habla estaba estrechamente emparentada con el canto.&lt;br /&gt;El alemán más antiguo, más colorido, sobrevive aún en los dialectos. Desde el siglo diecinueve ha habido muchos –y en algunos casos, significativos– poetas de los dialectos, que han creado una literatura abrumadoramente cómica y poética, pero por ello debieron renunciar a ser comprendidos y leídos por fuera de sus regiones dialectales. El dialecto, especialmente el dialecto de mi ciudad natal, Frankfurt am Main, es para mí el cuerpo verdadero del idioma, su sangre, su musculatura, sobre la cual tensa la piel pulida de le lengua estándar. Como en la pintura de la antigüedad, cuando se dibujaba primero a los modelos y luego se los cubría de color, también vale la pena descubrir en la lengua el cuerpo suculento que se oculta tras ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-188035771012385915?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/188035771012385915/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=188035771012385915' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/188035771012385915'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/188035771012385915'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/09/martin-mosebach-es-el-alemn-una-lengua.html' title='Martin Mosebach - ¿Es el alemán una lengua bella?'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-5013037919591910545</id><published>2008-09-24T15:37:00.000-07:00</published><updated>2008-09-24T16:37:37.451-07:00</updated><title type='text'>Martin Mosebach - Intro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;M&lt;/span&gt;artin Mosebach (1951) no está muerto (como el resto de escritores que ha aparecido aquí). Está tan vivo que es uno de los escritores alemanes más importantes del momento - al menos desde que recibió el premio Georg Büchner de Literatura (el más relevante en Alemania) en el 2007. Sus novelas más populares son: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Westend &lt;/span&gt;(1992), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eine lange Nacht &lt;/span&gt;[Una larga noche] (2000) y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Der Mond und das Mädchen &lt;/span&gt;[La luna y la niña] (2007).&lt;br /&gt;También ha escrito libros de ensayos, como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Häresie der Formlosigkei. Die römische Liturgie und ihr Feind &lt;/span&gt;[La herejía de la ausencia de forma. la liturgia romana y su enemigo] (2002), donde aboga por el regreso a la liturgia tradicional católica (anterior al Concilio Vaticano Segundo)... No extraña entonces que Mosebach sea el principal adepto y divulgador del aforista colombiano Nicolás Gómez Dávila en Alemania.&lt;br /&gt;A mí la literatura de Mosebach no me gusta. Su estilo me parece dulzón, cursi, y siento que sus novelas no tratan de absolutamente nada (lo cual, sin embargo, es para otros más entendidos un placer).&lt;br /&gt;Sin embargo, el texto que traduzco a continuación, titulado originalmente "Schriftstellers Deutsch" ["Alemán de escritor"] me gusta mucho y creo que para los amantes de la lengua alemana es un buen hallazgo. Aparece en el libro de ensayos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Schöne Literatur&lt;/span&gt; [Bella literatura], München: Hanser, 2006 - que por lo demás contiene otras piezas muy llamativas.&lt;br /&gt;Por lo que sé, no hay hasta ahora nada de Mosebach traducido al castellano.   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-5013037919591910545?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/5013037919591910545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=5013037919591910545' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/5013037919591910545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/5013037919591910545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/09/martin-mosebach-intro.html' title='Martin Mosebach - Intro'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-6111581981287868943</id><published>2008-06-01T08:02:00.000-07:00</published><updated>2011-04-14T10:19:57.393-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tucholsky'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Grosz'/><title type='text'>Kurt Tucholsky - G. Grosz y el rostro alemán</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 102, 0);font-family:times new roman;" &gt;Las muecas de George Grosz (1921)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" style="font-family: times new roman;" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEU9-ti02VI/AAAAAAAAACs/-bx7KbJG8l0/s1600-h/George+Grosz+-+Caf%C3%A9+%28Briefmarke%29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 289px; height: 173px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEU9-ti02VI/AAAAAAAAACs/-bx7KbJG8l0/s320/George+Grosz+-+Caf%C3%A9+%28Briefmarke%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207636691710695762" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;La relación entre las artes plásticas y la vida no ha sido iluminada todavía. No es claro aún si las damas inglesas de 1830 se veían como lo hacían porque Burne-Jones las había dibujado de ese modo, o si él las dibujaba así por como ellas se veían. En todo caso, el pintor y su tiempo estaban de acuerdo, así que todo era del mejor modo posible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;El caricaturista la tiene un poco más complicada. Nadie se acomoda a lo que él dibuja. Todo lo contrario: la víctima –precisamente la víctima– ni siquiera se reconoce, y cualquier carnicero dirá que esas nucas obesas no existen. Y no obstante ataca uno al dibujante con el lápiz de la censura.&lt;br /&gt;El espectador se guía por lo que aquel dibuja. Seguramente Spitzweg logró que muchos vieran a través de sus ojos; y lo que la antigua revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Simplicissimus &lt;/span&gt;consiguió en ese aspecto aún lo recordamos todos […&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;]&lt;br /&gt;¡Hace cuánto tiempo! El &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Simplicissimus &lt;/span&gt;está muerto […] y no existe ya ni una revista satírica decente. Pero existe un caricaturista que supera a todos los de entonces; existe uno que, con monóculo y microscopio, observa todo con dos ojos saludables y nuevos, nuevos y nuevamente nuevos: George Grosz.&lt;br /&gt;Acaban de aparecer cincuenta y cinco de sus dibujos políticos bajo el título &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El rostro de la clase gobernante&lt;/span&gt; en la editorial Malik. Junto a su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dios con nosotros&lt;/span&gt;, la obra maestra de la posguerra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;Los rostros alemanes se han endurecido. Las barbillas son más agudas, los labios más obstinados, las mandíbulas aún más brutales. (Los italianos llaman "tiburones" a sus verdugos.) No conozco a nadie que haya captado el rostro moderno de los poderosos con mayor detalle. El secreto: Grosz no solamente se ríe – ante todo odia. El otro secreto: Grosz no solamente dibuja, sino además muestra las figuras –¡qué patrióticas piernas de cordero; qué panzas!– en medio de su neblina, de su completa esfera vital, en su mundo. Como se ven estos oficiales, estos empresarios, estos guardias nocturnos uniformados en cada una de las escenas de Grosz: así se ven siempre, durante toda su vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVGigc1MeI/AAAAAAAAADk/cCR6jZMR_z8/s1600-h/George+Grosz+-+Grauer+Tag+%281921%29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 206px; height: 306px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVGigc1MeI/AAAAAAAAADk/cCR6jZMR_z8/s320/George+Grosz+-+Grauer+Tag+%281921%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207646102764204514" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;Todos están aquí: los militares brutales y asesinos, descendientes de Ludendorff, que no soportan trabajar de civil y prefieren matar en uniforme […]. Los comerciantes que no ven otra cosa que negocios, cuyas papadas indican muy bien cómo viven y sus labios cómo dejan vivir; los bichos de soldados, bulldogs, y sargentos del ejército imperial: amos y generales; el fascinante y siempre recurrente blandengue: demócratas con sus capas, barbas de patriarca, sus blandos sombreros de fieltro, sus sombrillas y la necesaria convicción; imbéciles estudiantes y aprendices de médicos; y por fin, no precisamente el mejor: Erich Ludendorff. (Grosz se ha sumergido amorosamente en este rostro; esto no le ha convenido en absoluto al rostro. Pero papá Hindenburg tampoco deja de ser interesante.)&lt;br /&gt;Y todo esto enunciado de un modo totalmente novedoso. Si Grosz fue el primero, no lo sé. Debe de haber tenido antecesores: los primitivistas, los primeros expresionistas. Todos aquellos que se asquearon de la piel y la levita de terciopelo y quisieron guiar el arte de regreso a las artes intelectuales. Pero Grosz es el primero entre todos ellos.&lt;br /&gt;Y todos sus cuadernos –que mejor será comprar muy pronto, antes de que alguna subdivisión de censura alemana quede a la altura de los mismos a través de una orden de decomiso– nos recuerdan esos años donde todo parecía empezar a resquebrajarse, pero al final permaneció igual; donde tantos esfuerzos se perdieron y tanto fue conservado; esos años que nos costaron trescientos líderes de la oposición y perdonaron la vida de tantos asesinos: políticos, militares, jueces. ¡Buenas noches, revolución alemana!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVEUnDDx6I/AAAAAAAAADM/uouUrNsCw-I/s1600-h/George+Grosz+-+Die+R%C3%A4uber+%281922%29.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 185px; height: 244px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVEUnDDx6I/AAAAAAAAADM/uouUrNsCw-I/s320/George+Grosz+-+Die+R%C3%A4uber+%281922%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207643664993732514" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVEmlY1utI/AAAAAAAAADU/700qRn3WrXg/s1600-h/George+Grosz+-+St%C3%BCtzen+der+Gesellschaft+%281926%29.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 132px; height: 243px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVEmlY1utI/AAAAAAAAADU/700qRn3WrXg/s320/George+Grosz+-+St%C3%BCtzen+der+Gesellschaft+%281926%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207643973785860818" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;El tabernero de la cruz gamada, el demócrata del sí-pero-no, el estudiante inflamado, el abogado sumiso, el espantoso campesino testarudo: jamás verán el cuaderno, pues viven junto a nosotros y, además, estas incómodas agitaciones intelectuales pasan desapercibidas con gusto. ¿De qué sirve el pacifismo de Grosz y todo eso? En la mayor calma, las maestras siguen cantando su "¡Sí!, con corazón y mano fuerte…"; los profesores, convertidos en unos salvajes, siguen enseñando en la mayor calma sus dignos embustes históricos; en la mayor calma siguen bramando la justicia y la universidad. Por no hablar de la industria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;Y dondequiera que mires: las muecas de Grosz. Todas estas caras en cada esquina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVFh3sjAII/AAAAAAAAADc/yYVywzegfeQ/s1600-h/George+Grosz+-+Sonnenfinsternis+%281926%29.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 202px; height: 234px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVFh3sjAII/AAAAAAAAADc/yYVywzegfeQ/s320/George+Grosz+-+Sonnenfinsternis+%281926%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207644992312639618" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVHRN5uT6I/AAAAAAAAADs/GkOPaqO53tY/s1600-h/George+Grosz+-+Friedrich+Ebert+-+Leben+eines+Sozialisten++%281919%29.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 170px; height: 232px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVHRN5uT6I/AAAAAAAAADs/GkOPaqO53tY/s320/George+Grosz+-+Friedrich+Ebert+-+Leben+eines+Sozialisten++%281919%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207646905238966178" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div face="times new roman" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nosotros vemos este cuaderno de dibujos y pensamos en aquella doncella Germania, que ha servido a cada oficial –desde el sargento hacia arriba– de puta. Y decimos: "¡Justo así te ves!"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVLwD4QtpI/AAAAAAAAAD0/1baVrEpOVaw/s1600-h/George+Grosz+-+Den+macht+uns+keiner+nach+%28Made+in+Germany%29%281920%29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 252px; height: 304px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEVLwD4QtpI/AAAAAAAAAD0/1baVrEpOVaw/s320/George+Grosz+-+Den+macht+uns+keiner+nach+%28Made+in+Germany%29%281920%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207651833170933394" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Imágenes (de arriba abajo): George Grosz - Estampilla alemana con motivo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Das Café&lt;/span&gt;; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Grauer Tag&lt;/span&gt; (Días gris), 1921; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Die Räuber&lt;/span&gt; (Los ladrones), 1922; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Stützen der Gesellschaft&lt;/span&gt; (Pilares de la sociedad), 1926; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sonnenfinsternis&lt;/span&gt; (Eclipse solar), 1926; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Friedrich Ebert: Leben eines Sozialisten&lt;/span&gt; (Friedrich Ebert: vida de un socialista) (1919); &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Den macht uns keiner nach (Made in Germany)&lt;/span&gt; (A este no nos lo imita nadie - hecho en Alemania), 1920.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-6111581981287868943?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/6111581981287868943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=6111581981287868943' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/6111581981287868943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/6111581981287868943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/06/kurt-tucholsky-sobre-george-grosz.html' title='Kurt Tucholsky - G. Grosz y el rostro alemán'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEU9-ti02VI/AAAAAAAAACs/-bx7KbJG8l0/s72-c/George+Grosz+-+Caf%C3%A9+%28Briefmarke%29.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-207197155151004954</id><published>2008-04-27T11:12:00.000-07:00</published><updated>2008-05-31T07:53:08.933-07:00</updated><title type='text'>Kurt Wolff - Intro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEFTA-bXbnI/AAAAAAAAACk/KzTfsJ4visg/s1600-h/Kurt+Wolff+con+libros.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 183px; height: 134px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEFTA-bXbnI/AAAAAAAAACk/KzTfsJ4visg/s320/Kurt+Wolff+con+libros.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206533920439889522" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;K&lt;/span&gt;urt Wolff (1887-1963) no fue un escritor, un ironista o algún periodista pa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;r&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ticularmente interesante de los años veinte alemanes. Pero sí quizá el editor literario más a&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;trevido y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;apasionado &lt;/span&gt;de la primera mitad del siglo xx en Alemania.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La legendaria Kurt Wolff Verlag existió entre 1913 y 1940, y desde sus inicios f&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ue la más importante editorial para literatura expresionista alemana. Kurt Wolff fue el primer editor (y en casi todos los casos el descubridor) de Franz Werfel, Max Brod, Frank Kafka, Gustav&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Meyrink, Karl Kraus, Gottfried Benn, Georg&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Trakl, Heinrich Mann, entre muchos otros. Publicó además a los artistas expresionistas Oskar Kokoschka, Ernst Ludwig Kirchner, Ludwig Meiner, Paul Klee... ¿Cuántos editores pueden presumir de contar con tan buen olfato –  o con tan buena suerte?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En 1938 Wolff emigró a Francia, dos años después a Nueva York, donde fundó la editorial Pantheon Books.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los fragmentos aquí traducidos los he tomado de: Kurt Wolff, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Autoren/Bücher/Abenteuer - Betrachtungen und Erinnerungen eines Verlegers&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Autores/Libros/Aventuras - Observaciones y recuerdos de un editor&lt;/span&gt;), Berlín: Wagenbach, 1983 (segunda edición: 2004). Aparte de los apartes publicados en este blog, no existe traducción castellana alguna de los textos de Kurt Wolff. En inglés ha sido publicada una excelente antología de ensayos y cartas -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kurt Wolff: A Portrait in Essays and Letters&lt;/span&gt; (trad. de Deborah Lucas Schneider), Chicago: The University of Chicago Press, 1991.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-207197155151004954?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/207197155151004954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=207197155151004954' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/207197155151004954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/207197155151004954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/04/kurt-wolff-intro.html' title='Kurt Wolff - Intro'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SEFTA-bXbnI/AAAAAAAAACk/KzTfsJ4visg/s72-c/Kurt+Wolff+con+libros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-6378648472372381511</id><published>2008-04-19T07:13:00.000-07:00</published><updated>2008-05-20T04:26:21.741-07:00</updated><title type='text'>Kurt Wolff - Sobre la labor del editor</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153); font-weight: bold;font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;Autores, libros, aventuras: reflexiones sobre la labor del editor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div face="times new roman" style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SBS2z1NHuPI/AAAAAAAAACM/g9kNasQdoVU/s1600-h/Logo+Kurt+Wolff+Verlag.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SBS2z1NHuPI/AAAAAAAAACM/g9kNasQdoVU/s320/Logo+Kurt+Wolff+Verlag.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193977271836719346" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La imagen usual que el individuo corriente tiene acerca de la labor del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;editor es terriblemente primitiva: uno piensa que el editor lee manuscritos o hace q&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;u&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;e se los lean (al parecer estos manuscritos llegan por sí mismos y en inmensas cant&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;i&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;dades) y luego le envía al impresor lo que a él o a sus lectores más les haya gustado. P&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ara que el libro sea también bello y atractivo, el&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; editor busca a un diseñador, quien&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;sboza el lomo y la portada. El éxito o el fracaso son apenas cuestión de suerte.&lt;br /&gt;La realidad es un poco diferente, pero no es fácil aclarar cuán compleja&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; es esta profesión, cuántos elementos deben reunirse&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; para c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;onferirle &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;al concepto de ‘&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;editor’ un sentido legítimo y positivo, cómo, en esta labor, una y otra ve&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;z los planes y las reflexiones racionales son echados al piso por lo irracional, cómo aquí existe siempre un estado de permanente incertidumbre y ansiedad, una fuente perpetua de gozos y de desilusiones.&lt;br /&gt;Pero antes de que sigamos hablando del editor, de su vocación y su profesión, debo decir que en lo personal considero que el concepto de editor sólo es auténtico en determinadas proporciones. Una empresa que publique anualmente entre cien y cuatrocientos libros (y de estas hay bastantes en el mundo) puede ser muy respetable, puede publicar también buenos libros entro los muchos que publica, pero no pu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ede ser, por supuesto, la expresión de una única personalidad editorial. Se puede comprobar –si bien han existido de vez en cuando excepciones– que por lo general los libros de los grandes autores no han sido publicados por las compañías más monstruosas, sino que han s&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ido la importante labor literaria de pequeñas empresas, es decir, han sido responsabilidad de editores particulares: el círculo de Stefan George estaba en manos del editor outsider Bondi, S. Fischer fundó una editorial para el movimiento naturalista de inicios de siglo, y el expresionismo halló su refugio en la Editorial Kurt Wolff. En e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;l extranjero ha sucedido algo similar: Proust, Gide, Valéry, no fueron editados por Hachette, ni Hemingway o Ezra Pound al principio por alguna multinacional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Un autor deposita su confianza en una persona por la que se siente comprendido, no en la junta directiva de alguna de esas sociedades que en francés llevan el muy pertinente nombre de Société Anonyme. El editor no es un anónimo, sino sinónimo de su labor. Entonces, aquí hablo sólo de este tipo de editor individual. Qu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;e pueda o no tener un estatus especial, que pueda en algún sentido ser un factor promotor determinante de la cultura de su tiempo, que cree algo esencial o sólo devalúe el papel con lo que imprime, todo eso depende de una infinidad de condiciones, de las que aquí sólo ha&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;blaré superficialmente.&lt;br /&gt;Una cosa es indispensable en esta labor: tener suerte: la esterilidad o la fecundidad de un determinado periodo de creación artística es cuestión de suerte, y en una época poco creativa, el editor está condenado a la impotencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me parece que son requisitos obvios del editor: un nivel de educación que supere el universitario; familiaridad con la literatura universal, no sólo la del propio país; capacidad de juicio independiente y bien fundada respecto a los valores literarios, combinada con la capacidad de distinguir lo original y lo imitativo, lo auténtico y lo artificial, y se&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ntido del olfato y comprensión frente a las tendencias visionarias de su tiempo. Indispensable es también la capacidad de expresarse claramente por escrito, n&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;o sólo en cartas: de encontrar la forma más adecuada de presentar a un autor y un libro a la crítica, a los lectores y a las librerías; las dos o tres palabras que caracterizan una obra en los av&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;isos publicitarios pueden ser decisivas para la victoria o el fracaso absoluto.&lt;br /&gt;Por otra parte, uno no puede seducir a un autor solamente con buenas comidas, cócteles o un adelanto generoso. Lo que el autor busca es a una persona en la que pueda encontrar resonancia y con la que sea capaz de establecer buenos lazos de empatía; alguien que se ocupe de su obra, cuyo juicio crítico o favorable sea de importancia para él; alguien que de veras tome parte en su futuro creativo (¡y por supuesto también en su presente terrenal!). Los autores tienen oídos despejados y no se dejan&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; engañar fácilmente: ya en el primer minuto saben si el editor con el que están hablando en verdad conoce su obra, si apenas la ha hojeado superficialmente o si no conoce más que el reporte de un lector.&lt;br /&gt;Sin duda el ed&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;itor siempre puede tener motiv&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;os plausibles para dejar al autor bajo la responsabilidad de un lector. Si posee la personalidad adecuada, una personalidad con la que el autor se entiende bien, pues excelente. Este método es incluso usual hoy día. Pero con ello, el editor pasa a ser a los ojos del autor nada más que una fachada, un administrador, el tipo que firma los contratos y los cheques. Un verda&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;dero equipo de trabajo y confianza sólo pueden surgir entre el autor y la personalidad con la que aquél, justamente: trabaja. Sólo esa personalidad se podrá ganar la fidelidad del autor.&lt;br /&gt;Puede ser relevante y digno de alabanza reeditar obras del pasado y transmitir al lector libros extranjeros significativos. Sin embargo, en el corazón de los deseos y las esperanzas de todo editor auténtico se debe hallar como sentido y finalidad de su profesión: ganar, y lograr conservar para sí, a los mejores autores contempo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ráneos de su país y en lo posible también de otros países.&lt;br /&gt;Los autores: claro que son difíciles de tratar y no&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; es posible establecer reglas, pues ¿por qué deberían ser todos los autores similares entre sí? Es un gran error intentar ganarse a los autores con “psicología”. Mejor sigamos siendo naturales, humanos. Pero jamás olvidemos lo siguiente: el ser creador no puede ser un ser balanceado: se vuelve creador justamente gracias al conflicto trágico entre realidad e imaginación.&lt;br /&gt;La relación con&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; el autor debe ser, de parte del editor, una relación amorosa que no exige nada, que ya ha perdonado por adelantado las pequeñas desconfianzas –pero también las grandes infidelidades.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SBS64lNHuRI/AAAAAAAAACc/2XMqlaM9AOg/s1600-h/Portada+Der+Untertan+%28H+Mann%29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 152px; height: 243px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SBS64lNHuRI/AAAAAAAAACc/2XMqlaM9AOg/s320/Portada+Der+Untertan+%28H+Mann%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193981751487609106" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;La edición en general y la pregunta: ¿cómo se encuentran los autores y los editores?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vengo escuchando la pregunta “¿Dónde aprend&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ió su profesión?” hace cincuenta y cinco años. Y la respuesta es siempre la misma: en ninguna parte.&lt;br /&gt;Creo que es un atractivo especial de nuestra profesión el hecho de que no se pueda estudiar. Me replican: ¿no sería útil haber trabajado en una imprenta o en un taller de encuadernación? ¿Pero por qué? Yo no quiero diseñar libros ni armarlos. O me dicen: al menos sería deseable haber trabajado un tiempo en una librería, ¿no? ¿Por qué? Desde que tenía doce años he pasado casi todos los días horas enteras en librería&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;s, en mi ciudad o en viajes. Que esté parado al frente o detrás del mostrador, que sea vendedor o comprador, da francamente igual. El que sienta pasión por el libro y tenga vocación de editor, se sentirá en un&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;a librería siempre como en casa. Tampoco creo en la importancia del Dr. phil. Por supuesto que es deseable ser versado en la literatura universal, así como conocer tres o cuatro idiomas vivos para poder leer por sí mismo la literatura extranjera y no tener que confiar siempre en los reportes de terceros. Pero todo eso no es más que la llamada “cultura general”. Y sólo con ella no se llega muy lejos en nuestra profesión.&lt;br /&gt;Me largué un día de la Facultad de Filología &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Alemana de la Universidad de Leipzig y me mudé, por invitación de Ernst Rowohlt, a la Königstraße 10, la casa de la imprenta Drugulin, a la diminuta oficina de aquél futuro colega igualmente obseso por los libros. Y no traía conmigo más que un estado imposible de aprender, un estado que uno siempre debería traer consigo y por cierto en grandes cantidades: entusiasmo. Por supuesto que el entusiasmo debe estar combinado con buen gusto. Todo el resto es secundario y se aprende rápidamente a través de la práctica.&lt;br /&gt;En primer luga&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;r, uno debe tener claro qué línea quiere seguir en la propia labor editorial. Pero incluso eso está predefinido por el gusto y el entusiasmo de los individuos. Bajo “gusto” no entiendo solamente capacidad de juicio y sentido d&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;e la calidad de los productos literarios. El gusto debería implicar también un sentimiento consistente sobre en qué forma –formato, caja, tipo, tapa, sobrecubierta– debe ser presentado un determinado libro. Por otra parte, el gusto literario debe estar además combinado con el instinto que indica si un libro sólo será recibido por un pequeño grupo de lectores o si, gracias a los materiales y la forma, también puede ser adecuado para un círculo más amplio. El tiraje y la publicidad habrán de determinarse a través de aquel instinto, y uno debe ser cuidadoso de no permitir que el entusiasmo personal conduzca a expectativas erróneas y demasiado optimistas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuando me mudé a la oficina de dos cuartos de Rowohlt –en el tercer cuarto vivía él– el entusiasmo era ilimitado; por lo demás, el gusto por lo tipográfico se limitaba a saber si la caja, la portada, la tapa, etc., eran atractivas o espantosas. Tuvo que pasar un buen tiempo hasta que yo le pudiera decir al tipógrafo: dos puntos más al espaciado, los&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; títulos en itálicas, etc. En ese aspecto Ernst Rowohlt me superaba con creces. Había trabajado en Drugulin y había aprendido muchísimo. En cuanto al gusto literario nos entendíamos bastante bien […]&lt;br /&gt;¿Pero cómo llegan los manuscritos a la editorial&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;, y de dónde vienen? ¿Cómo se produce el encuentro autor-editor? Y ante todo: ¿cuáles son los criterios para la elección de lo que uno publica?&lt;br /&gt;Uno edita, bien libros que uno piensa que la gente debe leer, bien libros que uno sabe que la gente quiere leer. Los editores de la segunda categoría, esto es, los que quieren satisfacer servilmente el gusto del público, no valen para nosotros, ¿no? Hacen parte de otro ordo –para hacer uso de aquel bello concepto del catolicismo. Para tales labores editoriales no se necesita ni entusiasmo ni buen gusto. Uno entrega la mercancía que se le encarga. Uno debe apenas saber qué puede llegar a excitar las glándulas lacr&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;imales o las glándulas sexuales, o cualquier otro tipo de glándulas, qué pone a latir más rápido el corazón del deportista, qué produce los mayores escalofríos, etc.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nosotros, el otro tipo de editores, nos esforzamos, si bien en una muy modesta medida, por la creación; intentamos entusiasmar al lector por aquello que nos parece original, poético, valioso, prometedor, sin importar si se trata de un texto fácil o difícil. Esto vale tanto para non-fiction como para fiction. Por supuesto: nos podemos equivocar, y de hecho nos equivocamos a menudo. De vez en cuando creemos sospechar p&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;romesas para el futuro en la personalidad o el manuscrito de un autor, y las&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; promesas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; no se realizan. Lo que cuenta es el esfuerzo; el éxito no siempre es decisivo –mu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;chas veces es cuestión de azar. Sí: la obtención de un buen autor se debe de hecho más a menudo al azar que al mérito. Pero no nos quedemos en la teoría.&lt;br /&gt;Dado que yo había aceptado un manuscrito de Max Brod, y él veía en la Editorial Kurt Wolff la edit&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;orial para toda su oeuvre, me envió a un joven compatriota y amigo suyo, Franz Werfel. Un día cualquiera trajo consigo a otro amigo y paisano. Se llamaba Franz Kafka […]&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SBS5XlNHuQI/AAAAAAAAACU/TM190jjwhio/s1600-h/Portada+Die+Verwandlung+%28Kafka%29.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 165px; height: 252px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SBS5XlNHuQI/AAAAAAAAACU/TM190jjwhio/s320/Portada+Die+Verwandlung+%28Kafka%29.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193980085040298242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Del “pretender” a un autor o: ¿cómo se separan autor y editor?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En todo e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;l m&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;undo hay leyes estrictas contra la trata de blancas. A los autores, por el contrario, los pued&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; pillar cualquiera. Se deben proteger a sí mismos. Son enganchados, pretendidos, sustraídos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;: como las chicas –sólo que de manera impune.&lt;br /&gt;Este asunt&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;o es tan antiguo como la profesión misma del editor. Pero desde hace algunos años existe una&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; nueva palabra para él, a saber: “sustraer”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“¿Y qué me dice de esto?” –me cuenta el editor A–. “El infeliz de B viene tratando de sustraerme a mi autor C. Pero gracias al cielo yo ya tengo un contrato fijo para los siguientes tres libros de C…”&lt;br /&gt;Cuando oigo algo así –y lo oigo a menudo– me quedo mudo y perplejo. En estos casos, discutir es, como lo sé ya por experiencia, inútil.&lt;br /&gt;No creo en contratos fijos; me parecen inmorales en el trato entre autor y editor (el trato entre editor y agente es otra cosa).&lt;br /&gt;Los representantes de una cervecera pueden sustraer para sí al dueño del restaurante X, y convencerlo de no vender más la cerveza a sino la b. Pero el individuo, y ante todo el individuo creador, no puede ser el objeto de un tráfico de ganado. Me parece que cohibirlo en su libertad es ofensivo y degradante. Debe poder, a partir de su propio albedrío, de su propio antojo y, porqué no, motivado por un adelanto de un par de millones de pesos, cambiar el editor; debe poder ser libre. Pero cuando he nombrado estas herejías al frente de un colega, he notado que éste no le da crédito a mis palabras, y que está convencido que yo no aplico esta teoría en la práctica.&lt;br /&gt;Debo admitir que uno, en cuanto editor, se siente amargado de vez en cuando. Cuando uno, por ejemplo, ha sacado a la luz a un autor joven a través de algunos libros, los cuales parecían promisorios para el futuro y que sin embargo implicaban un riesgo –y luego este autor se larga con el primer libro exitoso, significativo, hacia donde otro editor: es difícil aceptar eso con indiferencia–. Y sin embargo quiero en todo caso dejar incólume la libre decisión del autor […]&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Imágenes: Logo de la editorial Kurt Wolff Verlag // Portada original de la novela &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Der Untertan&lt;/span&gt; (El súbdito) de Heinrich Mann  (1919) // Portada original de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Die Verwandlung&lt;/span&gt; (La metamorfosis) de Franz Kafka (1915)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-6378648472372381511?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/6378648472372381511/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=6378648472372381511' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/6378648472372381511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/6378648472372381511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/04/kurt-wolff-sobre-la-labor-del-editor.html' title='Kurt Wolff - Sobre la labor del editor'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/SBS2z1NHuPI/AAAAAAAAACM/g9kNasQdoVU/s72-c/Logo+Kurt+Wolff+Verlag.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-8744937155629751090</id><published>2008-03-24T06:39:00.001-07:00</published><updated>2008-05-20T04:27:31.077-07:00</updated><title type='text'>Egon Erwin Kisch - Robo y asesinato (un crimen perfecto)</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:lucida grande;"&gt;  &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0); font-weight: bold;"&gt;Robo y asesinato en el Hotel Bristol&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;A las cinco de la tarde del 22 de mayo de 1918, en su habitación del exclusivo Hotel Bristol, en Viena, fue hallada asesinada Miss Julie Earl, dama de compañía del barón Vivante y su esposa, huéspedes del establecimiento. Se pudo comprobar que media hora antes Emo Davit, sobrino del barón, había estado presente en la habitación; justo después del arribo de Davit, Miss Julie había traído del cuarto de sus empleadores un cofre repleto de joyas. Se vio también a un joven subir las escaleras cargando un cesto para la ropa sucia. Mientras la comisión policial realizaba sus investigaciones, Davit apareció “casualmente” en el hotel. Fue arrestado. Ocho días después, lo fue también su amigo Kurt Fr&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;anke.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R-eyXNt18qI/AAAAAAAAABc/MFTrA7DZtW8/s1600-h/Georg+Grosz+-+Selbstmord+%281916%29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 187px; height: 226px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R-eyXNt18qI/AAAAAAAAABc/MFTrA7DZtW8/s320/Georg+Grosz+-+Selbstmord+%281916%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5181306008201720482" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Toda Viena está atónita a raíz del refinamiento del robo y asesinato en el Hotel Bristol. La policía ha logrado… Sangre fría, elaboración genial hasta en el mínimo detalle…&lt;br /&gt;Por favor: ¿que Emo Davit y Kurt Franke ensayaron durante medio año? ¿Pero qué podía haber sido ensayado en este caso? ¿La violencia del golpe de bastón y su efecto sobre los huesos del cráneo; el empaque y ocultación de un cadáver en el cesto de la ropa sucia? No, no. Eso no se puede ensayar. Se trató si acaso de ensayos de utilería. Me imagino que el primer día de ensayos el pequeño Franke dejó abandonado el bastón en el suelo. Quizá también los guantes. Emo le propinaría un par de bofetadas, y Franke nunca más volvería a cometer estos errores… Durante los siguientes entrenamientos, guardaría muy juicioso bastón y guantes en su mochila.&lt;br /&gt;¡Qué bello sería si estos objetos fueran olvidados en el lugar de los hechos! Un instrumento de asesinato tan excepcional, comprado por Davit en una tienda especializada y en su mejor acento de Trieste –la policía habría descubierto todo de inmediato…&lt;br /&gt;En la noche anterior, Davit se despierta aterrado: ha olvidado borrar del bastón la marca de la tienda. Se pone de pie y lo hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es claro que debe dejarse arrestar tras el asesinato, mientras su coartada aún esté tibia. Nada en su apartamento –que seguramente será registrado– puede hacer pensar en su cómplice. No debe olvidar regresar a Franke su cuaderno bancario. Si alguien encontrara en el cajón de Davit los ahorros de otro, éste se convertiría automáticamente en sospechoso. Y si alguien sospechara de Franke… todo estaría perdido.&lt;br /&gt;Jamás he de mostrarme junto a Franke. Frecuentaré a todo el mundo, durante medio año entablaré nuevas amistades y acompañaré a mis nuevos amigos hasta su casa; ¡pero nadie puede verme con el pequeño Franke!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si Miss Julie no muere de inmediato? Entonces le cortamos el gaznate con una navaja de afeitar y luego la empacamos en el cesto de la ropa sucia. ¡Ja, ja, ja: todo el mundo va a pensar que se largó con las joyas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ponen otra cara cuando está hecho… Resulta, oh sorpresa, que los seres humanos a veces sangran cuando uno les cercena la garganta. De haber pensado en eso, les habría bastado dar otro garrotazo (mortal) con el bastón o apretar un poco más el lazo alrededor del cuello.&lt;br /&gt;El asesino tiene ahora una mancha roja enorme en el pantalón y su ayudante, quien en media hora piensa presentarse ante la policía “sin sospechar nada”, le presta, sin pensarlo dos veces, el gabán con que todo el mundo lo vio entrar en el hotel. (En la habitación de al lado se encuentra todo el guardarropa del barón Vivante.)&lt;br /&gt;Sobre el suelo queda olvidado el bastón, que lleva todas las marcas de la tienda especializada. ¿Los guantes de Davit? Los dos genios asesinos también los olvidan junto al cadáver. Davit permanece junto al cofre robado en su casa de la calle Kärntner, y Franke regresa al hotel. De la habitación de Miss Julie salen ya gritos de alarma, así que Franke baja las escaleras de nuevo, no bien las ha subido.&lt;br /&gt;En la libreta de apuntes del arrestado Davit se encuentra un plan del asesinato. Un plan exacto con flechas y todo. Aún cuando uno no quisiera creerlo, un plan así resulta algo sospechoso, ¿no?&lt;br /&gt;Según las informaciones unitarias de la prensa, el plan fue hallado sólo cuatro días después del asesinato. Claro: ¡quién va a querer revisar la libreta de apuntes de un sospechoso de asesinato! Podría contener cosas privadas…&lt;br /&gt;Quizá el plan fue encontrado el mismo día del asesinato, y la prensa fue informada sólo después. Pero si la policía hubiera hallado el esbozo el mismo día, habría sabido de inmediato que Davit estaba involucrado en el asesinato, y sólo era cuestión de encontrar al cómplice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero una cosa es decirlo, y otra hacerlo: “sólo cuestión de encontrar al cómplice”. Y aquí los sabuesos policiales no tenían la menor idea… Davit sólo había frecuentado al practicante Franke, era visto todos los días entrar en su oficina y salir de ella, solía (a pesar de ser casi el doble de viejo que Franke) estar con él día y noche; incluso hace rato se había empezado a hacer comentarios sobre su posible homosexualidad. Y el cuaderno de ahorros de Franke estaba en la habitación de Davit. ¡Al parecer habría sido una ofensa contra la inteligencia y el refinamiento del arrestado pretender que su mejor amigo había sido también su cómplice!&lt;br /&gt;¡Y que cómplice! ¡Qué inteligencia! Se había vestido (¿no lo hemos leído todos en titulares gigantescos?) de jockey. Yo me imagino a un jockey así: una gorra de seda amarada al cuello, mitad roja, mitad verde; una camisa de satín de los mismos colores; unos pantalones amarillos de montar, bien apretados; botas de jinete con espuelas y una fusta en la mano. Pero seguramente no se veía así. Ni siquiera llevaba una fusta, ni siquiera un fuste, ni siquiera pantalones cortos, ni siquiera un uniforme; apenas su traje de oficina más viejo. Eso sí. Llevaba un gorro, ¡claro!, un gorro y una mochila a la espalda, de modo que todo el mundo se paraba en la calle y decía: ¡oh, un jockey!&lt;br /&gt;Después del asesinato: Franke le paga a sus padres una deuda antigua, le presta a una familia novecientas coronas, bota la casa por la ventana (no vaya a ser que la gente empiece a sospechar por su exagerado sentido del ahorro), le cuenta a todo el mundo que se ha hecho rico junto a Davit gracias a negocios con alimentos, le pregunta a los periodistas que lo entrevistan si no será un acto de fiel amistad achacarse el asesinato, y esconde una parte del robo… en la oficina de Davit. El traje sangriento, que quizá podría implicarlo, lo tira a un canal del Danubio, el cofre de las joyas lo oculta (“el experto visitante de cine”, según los medios), juntos con los instrumentos del asesinato, en su propia casa.&lt;br /&gt;Por fin, la policía convoca a Franke por algún motivo que los nobles periódicos no airean (acaso por indicaciones de sus conocidos, para quien desde hace cinco días el hombre es más que sospechoso). Allí, sin que se lo soliciten, Franke entrega con toda la calma del asunto la llave del apartamento de Davit; según éste, allí se encuentra el gabán que la policía busca con desespero. Cuando le preguntan por el asesinato, Franke confiesa todo: “las joyas están en mi apartamento”, informa. ¡Ahora hay que actuar a toda velocidad! La comisión investigadora de la policía tiene la gran idea de enviar un par de detectives al apartamento del amigote de David, donde hallan las cosas. En marcha triunfal, son puestas bajo custodia en la Oficina de Seguridad.&lt;br /&gt;El ministro de Asuntos Interiores de Austria también está allí, su presencia es requerida con urgencia (claro, como en este año de 1918 todo está tan tranquilo en el interior de Austria…); el ministro dispara alabanzas a diestra y siniestra, casi tan vigorosas como las que la prensa dedica a la inteligencia de la policía y los asesinos.&lt;br /&gt;Sólo falta el instrumento del asesinato, la navaja. ¿Dónde estará? Está en el apartamento de Franke, quien con diabólica sangre fría la ha puesto sobre su lavabo. Pero los Sherlock Holmes han dado con ella: el misterio ha sido develado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;* Ilustración: George Grosz - &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Selbstmord &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;(Suicidio), 1916&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-8744937155629751090?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/8744937155629751090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=8744937155629751090' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/8744937155629751090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/8744937155629751090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/03/egon-erwin-kisch-robo-y-asesinato-un.html' title='Egon Erwin Kisch - Robo y asesinato (un crimen perfecto)'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R-eyXNt18qI/AAAAAAAAABc/MFTrA7DZtW8/s72-c/Georg+Grosz+-+Selbstmord+%281916%29.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-6141042970020465643</id><published>2008-03-24T05:12:00.000-07:00</published><updated>2008-06-01T08:02:21.740-07:00</updated><title type='text'>Egon Erwin Kisch - Mis tatuajes</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 102, 102);"&gt;Mis tatuajes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;(Fragmento)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mi amigo Heinrich, a quien cuarenta trifulcas y treinta y cinco partidas de puñal &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;l&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;e han convertido el rostro en una cuadrícula, el cráneo en un plato de carne molida y el cuer&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;p&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;o en el apéndice ilustrado de un manual de cirugía; mi amigo Heinrich agita la susodicha carne &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;molida despectivamente cuando me ve semidesnudo frente al lavamanos. "¡No puedo entender &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;–dice– cómo uno puede dejarse hacer eso!"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;También el funcionario de correos pensionado Anton Schißling, que sufre de cargo de conciencia por haberse equivocado alguna vez en quince céntimos al cobrar por dos estampillas, piensa que mis tatuajes son un gran error. Me advierte en el&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; baño turco que jamás se mandaría a hacer algo así. "Si alguna vez matara a alguien, o algo por el estilo, cualquier policía del mundo me reconocería gracias a esas cosas".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y lo mismo sostiene "Willy-labio leporino", que sí tiene que ver con la policía (fue condenado a dieciocho años en total por falsificación en Roma y Estocolmo, estafa en Nueva York y por hurto y desfalco en Berlín). Cuando se acerca cojeando –por suerte se puede escuchar desde la distancia su pie deforme golpeando contra el pavimento, y el lunar en su mejilla brilla a ci&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ncuenta metros–, me largo de inmediato, pues se burla de mí todo el tiempo: "¡Ja! No soy tan tonto como para ponérsela fácil a la policía haciéndome un tatuaje".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El comandante de mi compañía, que desde el día de su nacimiento lleva colgado del cuello un medallón a modo de amuleto, no podía comprender que uno se tatuara. "La sola idea de llevar la misma cosa pegada al cuerpo toda la vida me volvería loco".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y mi amiga Lu incluso posee máximas universales. "Uno no debe jugar con el cuerpo que Dios le dio". Y lo dice mientras arruga su guapa nariz achatada, por la que el año pasado pagó al cirujano Josef ciento cincuenta dólares sin el menor escrúpulo; y le parece un escándalo que el médico de la Charité le cobrara cinco marcos por agujerear los lóbulos de la orejas de su hija…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mi primer tatuaje ya es viejo, y su tema llamó bastante la atención en su momento, si bien soy por completo inocente al respecto. Me hallaba bajo detención militar, encerrado junto a un litógrafo que se ofreció a tatuarme una naturaleza muerta en la espalda. En realidad me t&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;alló el retrato idéntico del coronel, mientras éste, con la lengua afuera y de cabeza, me resbalaba por la espalda, hacia abajo, muy hacia abajo… Mi compañero de celda me aplicaba sobre el espinazo su propio sueño privado, y yo no caía en cuenta del engaño. Los otros prisioneros se doblaban de risa por mi candor, rodeaban al artista y repetían una y otra vez que qué bien lograda estaba la botella de vino, qué auténtico el asado, el florero. Cuando el trabajo estuvo listo, lamenté no poder contemplarlo; por desgracia no había un espejo en nuestra celda. En la noche, el cuadro se hinchó tanto –en vez de tinta, el litógrafo había usado betún– que tuve que ir a la enfermería del regimiento. El médico de turno reconoció de inmediato la imagen del retrato e hizo la denuncia. Mi declaración de que yo no tenía la menor idea de lo que se tatuaba a mi espalda (y sobre ella), no fue realmente tomada en cuenta. Tampoco el litógrafo podía negar que el infeliz que, c&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;olorado e hinchado, saludaba desde mi piel, era nada menos que el Señor Coronel. El coronel mis&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;mo se encontró tan parecido y se pu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;so tan furioso, que sufrió un ataq&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R-ebbtt18pI/AAAAAAAAABU/azwFWcLzYI0/s1600-h/Egon+Erwin+Kisch+%28Schad%29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 145px; height: 220px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R-ebbtt18pI/AAAAAAAAABU/azwFWcLzYI0/s320/Egon+Erwin+Kisch+%28Schad%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5181280796743692946" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ue allí mismo. El Tribunal me declaró inapto para oficial y prologó la detención.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Muy pronto, sin embargo, me tuvieron que dejar en libertad, pues el coronel m&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;urió y se necesitaba un retrato para las exequias; no se pudo encontrar ninguno, aparte del tatuado sobre mi espalda. Me pararon sobre la cabeza mientras un pintor copiaba la imagen. La copia fue un fracaso. Y cuando a la viuda le entraban ganas de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; ver el cuadro del difunto, me buscaba, besaba los rasgos adorados y los cubría con sus&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; dulces lágrimas...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;* Ilustración: Christian Schad - &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;font-size:78%;"  &gt;Der Reporter Egon Erwin Kisch&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-6141042970020465643?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/6141042970020465643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=6141042970020465643' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/6141042970020465643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/6141042970020465643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/03/egon-erwin-kisch-mis-tatuajes.html' title='Egon Erwin Kisch - Mis tatuajes'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R-ebbtt18pI/AAAAAAAAABU/azwFWcLzYI0/s72-c/Egon+Erwin+Kisch+%28Schad%29.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-9180302695968703673</id><published>2008-03-17T15:45:00.001-07:00</published><updated>2011-04-14T10:20:36.512-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Walter Serner'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dadaísmo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='aforismos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Manual embaucadores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dadá'/><title type='text'>Walter Serner - Manual para embaucadores</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Manual para embaucadores (o aquellos que quieran llegar a serlo)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Preparativos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Antes de la lectura se ha de tomar un baño con agua tibia, dormir media hora, ir luego en traje de noche a un restaurante conocido y hacerse servir la siguiente cena:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ostras portuguesas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R-b4PNt18oI/AAAAAAAAABM/2La9bnXaK68/s1600-h/George+Grosz+-Liebeskranke+%281916%29.GIF"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 165px; height: 203px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R-b4PNt18oI/AAAAAAAAABM/2La9bnXaK68/s320/George+Grosz+-Liebeskranke+%281916%29.GIF" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5181101361600000642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Entremés &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;d’oeuvres variés&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Trucha en mantequilla&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Espárragos, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;sauce vin&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pichón (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Chambertin&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Coliflor &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;au gratin&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Pommes frites&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ensalada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Omelette soufflée&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Camembert&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Duraznos, uvas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Café nature                                                                                                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Chartreuse amarillo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El café y el licor se tomarán en el restaurante sólo si se está completamente imperturbado. De lo contrario se habrá de buscar un rincón tranquilo en algún café o un bar y ordenar, al mismo tiempo, un Grand Marnier, un Ruban rouge y unas cerezas jubilé, que se dejarán intactos hasta recibir la señal del consumo. Se encenderá entonces el cigarrillo preferido y se iniciará la lectura. Después de cada fragmento se hará una pausa, se beberá un poco y se dará una chupada al pitillo. Tras la lectura de cada una de las secciones se dejará el libro sobre la mesa y se mirará al techo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aquel que, por influencia de padres, cartillas de urbanidad, Biblias o policías, esté apesadumbrado o cargado de sentimientos perjudiciales –y por ello sueñe en ardorosas horas nocturnas no sólo con fustigar aquella camada infame, sino además con convertirse en feliz paladín de su propio cuerpo y su vida–, deberá ahorrar por un mes (si no hay otra opción) con el fin de hacerse servir la indicada cena antes de la lectura y, en caso de no disponer de ninguna dama, poder comprarse una.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;El manual práctico&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Estrictamente hablando, no hay ni amos ni lacayos. Todos somos esclavos de nuestras capacidades y nuestros temperamentos. Ten esto siempre en cuenta y no te resultará difícil controlarte a ti mismo –ni a los otros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Cuando estés mal, harás bien en intentar ocultarlo. Pero si gozas de éxito, a tu alrededor surgirán odios y envidias, así que finge un malestar pulmonar o un dolor de riñones y cómprate una sepultura: toda enemistad se desvanecerá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Haz como si tomaras la vida en serio. Los listos, si te creen, te considerarán digno de confianza; si no te creen, te tomarán por listo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- En aquellas inevitables horas en que te invade la nostalgia indomable por calma interior, el asco hacia ti mismo –que, por lo demás, te hace particularmente lúcido frente a lo desastroso de tu estado y dolorosamente consciente de la Gran Nada: bebe dos tazas de chocolate caliente, trágate una aspirina y ve a la cama. (Estas horas se podrían eludir si la predisposición a tales recaídas espirituales, surgida del mal sueño o el esfuerzo excesivo, pudiera a su vez ser evitada.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Llegar más allá de los sesenta años no causa ningún placer y de hecho es a menudo un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;malheur&lt;/span&gt;. Ten esto en cuenta cuando tengas treinta y no seas avaro contigo mismo. (Además: los ahorrativos jamás triunfan.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Problemático es sólo aquello que no es evidente. Y lo que no es evidente no merece ser discutido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- El mundo es cada vez más pequeño. No lo olvides. De lo contrario te podría suceder que, creyéndote lejos del disparo, te halles de hecho en la ruta de la bala.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No dramatices nunca. Simplifica siempre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- ¿Cuándo eres verdaderamente viejo? Cuando ya no te causa placer tener un público.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Podrás ser tan fuerte como quieras – si careces de experiencia caerás más rápido y fatalmente que cualquier idiota promedio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Durante siglos a todas las cosas se les suscribieron profundidades que en verdad nunca han tenido. Esto ha sido la causa de grandes desgracias. Banaliza todo; cosecharás éxitos y sembrarás oportunidades.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Muchas veces, cuando están de pie o al darse la vuelta, las putas hacen ciertos movimientos con el tacón que las delata como amigas de la noche. ¿No tienes también tú pequeños hábitos que revelan de ti más de lo conveniente?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- A menudo, ser cobarde es el mejor medio para salvar la vida. Sé valiente sólo cuando valga la pena; convéncete de que la valentía no es más que la estúpida inclinación a luchar de forma dispareja o contra la mayoría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No permitas que tu vida se vuelva demasiado regular. Podrías encontrar satisfacción en ello y en un año tener una panza y un hijo. Todo derrumbe ocurre de prisa. Y a menudo cae el más fuerte sin poder ponerse de pie de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No temas ser de vez en cuando prudente y meticuloso como un burgués. Quien se comporta sin excepciones consigo mismo como la lluvia con el paisaje, acabará algún día en el hospital.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si te acomete la Gran Ira, emprende algo de inmediato. Si no tienes nada más al alcance de la mano, explica a una niña de seis años el poder de la luz de la luna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si no puedes humillarte a ti mismo con la facilidad con que te pones tu sombrero, tienes todavía un poco de baja autoestima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Promete realizar todo lo que te pidan. Promételo con tanto júbilo que cualquier duda sobre tu promesa se disuelva enseguida. Si luego no cumples lo prometido, habrás sido alabado de tal modo, que ya no valdrá la pena decir lo contrario sobre ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No debes hablar cínicamente con mucha frecuencia. Pero debes serlo siempre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Habla irónicamente sin sonreír. Sonríe sin hablar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Alaba a menudo. Admira rara vez. No critiques nunca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Aquel que afirma que la vida es bella y los hombres buenos es, o bien un imbécil, o bien uno del que deberías tener mucho cuidado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si alguien te dice que mañana empezará una nueva vida puedes estar seguro de que le ha sucedido algo perturbador, quizá algo trágico. O no es más que una dama que menea los pechos en su cercanía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Recuerda que todo el que te ha hecho partícipe de su sufrimiento o te ha contado acerca de su amor ha despertado en ti un vago sentimiento de impaciencia. No cometerás así jamás el burdo error de ocupar a otros contigo cuando quieras que se ocupen de ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- De cualquier pesado te podrás deshacer fácilmente si le dices que estás esperando a un proxeneta a quien debes dinero.   &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No respondas a quien entra en debates. Sólo quien monologa podrá, quizá, decirte algo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Las personas interesantes (por así decirlo) son siempre un poco brutales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Las personas de pocas palabras son por lo general difíciles de tratar. No las trates en absoluto: ya encontrarán por sí mismas el habla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No es la aversión frente a este mundo donde todos traicionan, venden y engañan, la que convierte a muchas personas en tipos raros y solitarios. Es el temor de no tener fuerzas suficientes para desconfiar continuamente, para timar, para saquear.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Quien desea tener todos los ojos encima suyo tan pronto hace aparición es actor de profesión, o bien un chambón miserable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Cuando una persona a quien durante mucho tiempo apenas si has prestado atención, despierta en ti el ánimo de conocerla, ten por seguro que ha emprendido todo tipo de medidas para alcanzar aquel objetivo; así que quiere algo de ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No seas demasiado interpretativo. El hombre es mucho más irreflexivo y confuso de lo que piensan aquellos a quienes un destino envidioso ha convertido en poetas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Demuestra lo que dices sólo cuando estés entre idiotas o profesores (y suscriptores de revistas).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Quien desee dominar a los otros no puede dejarse escandalizar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si te resulta difícil someter a una mujer, oblígala a pasar tres horas contigo en una habitación donde no haya ningún espejo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Desnuda a las mujeres sólo cuando no puedas lograrlo de otro modo. Un desinterés completo por esta tarea les revelará de inmediato al maestro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si tu amada de repente se comporta contigo de forma exageradamente atenta, es que te ha sido infiel hace poco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si quieres seguir siendo por largo tiempo el amante de una mujer, debes intentar ser también en este aspecto su…mano derecha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Evita sostener durante el baile una conversación que exija la atención total de tu compañera. No sólo el baile sufriría por ello: también su atención por ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si una mujer te besa sin aliento y control, después de tres días podrás hacer con ella lo que quieras. O mañana mismo no va a responder tu saludo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- A una mujer que quieras convencer de un negocio (no sexual) habrás de visitarla durante el día. En las noches crece el influjo de las mujeres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Sólo un chapucero o un tacaño intenta persuadir a una mujer por horas en la banca de un parque. Podría tenerla en quince minutos si la llevara a un buen hotel, cuya elegancia le será imposible resistir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Una dama de la sociedad, a quien vez cada día con un hombre diferente en la calle, tiene sólo un amante con quien no se muestra. Si quieres tenerla, no puedes ni hablar de amor ni intentar acercarte con algún tipo de artimañas. Come y bebe muchas noches con ella y hazte el simpático.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si te convences una y otra vez de que una mujer jamás te miente, es que quiere casarse contigo o pretende que le cuentes la verdad acerca de algo que le interesa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Jamás bailes cuerpo a cuerpo con una mujer a quien aún no has poseído. Si ya lo has hecho, entonces no lo hagas por ningún motivo. Hazlo únicamente cuando te sea indiferente. (¡Muy importante!)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Haz (clandestinamente) de celestina cada vez que puedas. Pero siempre gratis. Después de un tiempo tendrás al mundo tan ligado que tu presupuesto se reducirá a la mitad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si estás seguro de que nadie se enterará, duerme con quien te dé la gana. Pero sólo puedes mostrarte con una mujer a quien tus peores enemigos querrían ver también a su lado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No le rasgues a ninguna mujer la ropa interior. El efecto podrá ser tan exitoso como quiera, pero a la mañana siguiente estará furiosa y en la tarde tus intenciones se estropearán por eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Abomina de los sombreros de una mujer sólo cuando estés seguro de quién acostumbra comprárselos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si te preocupa que alguien sospeche de ti respecto a una cuestión desagradable, mete tu brazo en una venda y di que te lo rompiste en seis partes en un accidente de tráfico. Todos se compadecerán de ti y dejarán caer la sospecha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si no logras de ningún modo ganar la confianza de alguien a quien necesitas, déjalo ver cómo te encizañas contra sus enemigos. Eso lo conquistará.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Todo el mundo se alegra de poder juzgar. Si temes, pues, que alguien pudiera condenar alguna de tus características, llévalo mañosamente a que condene esa misma característica en otra persona. Así se olvidará de la tuya o pensará que se ha equivocado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si uno de tus acompañantes se comporta de repente de forma rebelde contigo, el mejor remedio, si todo el resto fracasa, es hacerle beber un buen laxante (sin que lo sepa).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Jamás lleves un arma contigo. Si lo haces caerás en la tentación de usarla (uno siempre busca el camino más fácil). Y ya que sólo cuando tu cabeza te deja plantado te encuentras en una situación donde necesitas un arma, lo mejor en este caso, para no encontrarte en una situación tal, es no llevar ningún arma contigo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si alguien te pregunta cuál es tu profesión, que te hace llevar una vida tan lozana, di: “La misma suya”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Espera, cuando ya hayas conseguido a la mujer, al menos cinco minutos antes de empezar. Mientras más tiempo mejor. Funciona estupendamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Frente a alguno a quien quieras alejar de una mujer, no podrás alabarla ni tampoco reducirla. Lo mejor será mencionar de pasada que has escuchado que la dama en cuestión camina de forma tan extraña a causa de una desagradable operación a la que fue sometida hace poco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si se te escapa un gas en sociedad, pregunta a tu vecino: “¿Perdón?” (Si no prefieres callar, no hay un mejor remedio.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Adula siempre sigilosamente. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Semper aliquid haeret&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Haz a menudo pequeños obsequios. Nadie podrá odiarte de veras y a quienes no se dejan sobornar los influirás al menos un poco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Las mayores complicaciones te deben llevar, en primer lugar, a encender un cigarro y sentarte en un sillón de un bar. El resto ya vendrá por sí mismo. ¡Paciencia!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Haz un comentario despectivo sobre la mujer de un conocido. Si él lo ignora, ama a su mujer. Si quiere saber qué te ha llevado a hacer una observación semejante, no confía ni en su mujer ni en ti. Si sostiene que estás equivocado, tu truco ha fracasado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Haz un comentario despectivo sobre el esposo de una conocida. Si ella lo ignora, la puedes tener de inmediato. Si quiere saber qué te ha llevado a hacer una observación tal, es que espera obtener un argumento contra su marido. Si dice que estás equivocado, no está interesada ni en ti ni en su marido. Si se ríe coquetamente, tu truco ha fracasado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si todos tus trucos fracasan en una situación decisiva, haz entonces uso del último: ¡llora! A los hombres los conmoverá y a las mujeres las adulará de manera increíble.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No cantes ni silbes. Tampoco cuando estés solo. Funciona como una autosugestión perjudicial a tus espaldas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Ejercita cada día tus ojos poniéndote frente al espejo. Tu mirada debe aprender a posarse silenciosa y pesadamente sobre el otro, a disimular con velocidad, a aguijonear, a protestar. O a irradiar tanta experiencia y sabiduría que tu prójimo te dé la mano temblando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No te ocupes del psicoanálisis, la política, la literatura o las ciencias. Te roban tiempo y fuerza sin promoverte de modo alguno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Cuídate de todo tipo de revistas. Son más listas e inteligentes que los periódicos y por eso son capaces de volver idiotas a miles de jóvenes, y a ti… de cansarte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Dirige tus chistes también contra ti mismo. Tienen el efecto de un purgante espiritual. Pero evita hacerlo fuera de tu círculo. Pronto se comenzaría a hacer tus chistes (contra ti mismo).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si de repente no tienes más fuerzas para mentir, sé al menos cruel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si no eres hermoso, todo será el doble de difícil para ti. A menudo, sin embargo, podrás ahorrar la mitad de tus fuerzas si pones a una persona hermosa a tu lado y si, de ser necesario, logras que se haga pasar por ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Saluda también con los ojos o con una sonrisa. Nunca con la boca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- El lazo de sangre es una ficción. Y no sólo porque únicamente la madre es segura. Con el corte del cordón umbilical termina todo. Incluso lo hereditario se vuelve independiente. Piensa siempre en esto cuando un humor pesimista o un fracaso te lleven a buscar causas hereditarias. Búscalas en tus propios errores, en la malevolencia del destino, en la fuerza de tu oponente. De lo contrario tendrás no sólo mala suerte sino además traumas interiores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Jamás disculpes. Parece arrogante. Tampoco digas eso; también lo parece. Limítate a olvidar manifiestamente lo sucedido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Nadie es tan tonto como para que no puedas, después de tres días, convencerlo de que es un genio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No hables en voz baja por demasiado tiempo. Hace suponer que te has acostumbrado a ello por razones indignas. (Pero habla siempre en voz baja por teléfono.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Deja que todos piensen que no mantienes a ninguna mujer, que no tienes hijos y que reconoces las ideas políticas dominantes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Entre mil hombres sólo encontrarás tres que sean lo que parecen ser; entre mil mujeres, sólo a media.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Para conocer a todos los hombres basta con conocerte a ti mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si tu rostro no tiene nada más que decir, mantén sin embargo un dócil brillo de agradable insatisfacción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Sé galán con las mujeres, pero sólo cuando otro se encuentre cerca. A solas es recomendable no serlo. Todas las mujeres desprecian un poco la galantería (con razón).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Mira siempre a la persona con quien hablas al rostro. Pero a los ojos únicamente cuando quieras mostrarle tu simpatía (o tus dientes).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Si alguien te asalta con una pregunta, una observación, aparenta estar un poco confundido: como si te hubiera sacado de tus reflexiones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Nunca te muestres con una chica que aparente tener doce años. Pero muéstrate sin miedo con una de doce que parezca tener diecisiete. La apariencia lo es todo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No te burles de nadie. A fin de cuentas nadie entiende una broma que se hace a costa suya.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No te repitas jamás. Si a las tres has dicho algo estupendamente ingenioso y lo repites dos veces en la siguiente hora, todos se inclinarán a pensar que eres un imbécil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No te dejes sorprender por una alegría repentina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- No le des al camarero de un bar elegante una propina demasiado alta. De lo contrario pensará que eres… lo que eres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- Acto final: El mundo quiere ser engañado. Y se pondrá seriamente furioso si no lo haces.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:78%;"  &gt;* Ilustración: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:78%;"  &gt;George Grosz - &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Der Liebeskranke&lt;/span&gt; (El enfermo de amor), 1916&lt;/span&gt;            &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-9180302695968703673?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/9180302695968703673/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=9180302695968703673' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/9180302695968703673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/9180302695968703673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/03/manual-para-embaucadores-o-aquellos-que.html' title='Walter Serner - Manual para embaucadores'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R-b4PNt18oI/AAAAAAAAABM/2La9bnXaK68/s72-c/George+Grosz+-Liebeskranke+%281916%29.GIF' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-8145196685627779375</id><published>2008-03-17T15:40:00.000-07:00</published><updated>2011-04-14T10:21:26.205-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='yo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Walter Serner'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dadaísmo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autobiografía'/><title type='text'>Walter Serner - "Yo..."</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:times new roman;" &gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Yo...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="display: block;" id="formatbar_Buttons"&gt;&lt;span onmouseover="ButtonHoverOn(this);" onmouseout="ButtonHoverOff(this);" onmouseup="" onmousedown="CheckFormatting(event);FormatbarButton('richeditorframe', this, 13);ButtonMouseDown(this);" class="" style="display: block;" id="formatbar_JustifyFull" title="Justify Full"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;…nací el 15 de marzo de 1889 en Karlsbad. En esta ciudad asistí a la escuela, donde, a través del escritor romano P. Ovidio Naso, entré en contacto por primera vez con un espíritu sutil, y a través de mis profesores, con lo más canalla del género humano. Yo era considerado un elemento subversivo, si bien por ese entonces no me interesaba más que por las empleadas del servicio, e intentaba de todas maneras hacerle honor al susodicho escritor. La carrera de Derecho, que inicié a mis dieciocho, no llegó a realizarse, sino más bien Viena, que era en esos tiempos una ciudad que había que tomarse a pecho. Hoy sigue siendo para mí un enigma el haber aprobado el examen estatal de historia del Derecho. Poco después terminó en mis manos el premio del casino del Carnaval de Munich, y fue así como me largué con el último doblón a Berlín, donde me morí de aburrimiento durante catorce días, pues cometí el error de dormir de noche. Cuando empecé a hacer lo contrario, me divertí tanto tres años enteros que aún hoy mi amor por esa ciudad, y por su argot, sigue siendo inextinguible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;Ya que una mano que determinaba mi vida a mis espaldas seguía pagando la universidad, no pude resistir la tentación de ver amortizadas mis deudas, y me fui a dormir cuatro meses a la Universidad de Greifswald. El resultado fue, no obstante, positivo, lo que tengo que agradecerle a Ovidio. Logré dirigir la charla hacia él, y como mis examinadores eran conocedores del hombre y verdaderos humanistas, me convertí en doctor utriusque juris. Esta circunstancia me ha sido provechosa durante largo tiempo, pues poco después decidí abandonar toda vía predeterminada (¿hay acaso una frase más bella que esta?), y dedicarme a pasear por toda Europa. Por lo general, el padre de familia que descubre que alguien no lleva una vida burguesa, se convence de inmediato de que lleva una ilegal. Para él, la vasta gama de posibilidades existentes entre los dos polos no es más que una fantasía. Ahora bien: el título de doctor demora esa convicción, pues estimula la imaginación civilmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;Sin embargo, cuando explotó la [Primera] Guerra Mundial, tenía yo tan mala reputación que tuve que recrear mis cuatro años de estadía obligada en Suiza con todo tipo de divertimentos, y con la redacción de un manual titulado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Última relajación (Manual para embaucadores)&lt;/span&gt;, que será de utilidad para todo el mundo, y que aclara que, en últimas, la determinación es más valiosa que la experiencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;En los Alpes –que, por lo demás, no aprecio en absoluto– también escribí las treinta y tres historias descaradas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El mono azul&lt;/span&gt;, las cuales fueron celebradas por algunos conocedores, y que ayudaron a estropear de una vez por todas mi buen nombre. Cuando se terminó la Guerra Mundial me encaramé de nuevo al tren.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:130%;"  &gt;Debo admitir que todo esto ya me aburre un poco. Pero es al menos ameno y, de todo lo que hay en este globo, lo menos tedioso. Lo único que me fastidia es que me imputen continuamente los motivos más vulgares. Por eso, declaro aquí de modo solemne que no soy proxeneta ni la mano derecha de Boris Savinkov, a quien –por desgracia– no pude conocer personalmente; que me gusta el aguardiente berlinés, pero que el café alemán me parece una bebida inmunda; que considero el trato con la gente un baile de psicópatas y los aforismos de Lichtenberg y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Noviembre &lt;/span&gt;de Flaubert una buena preparación; que añoro los cigarrillos austriacos Memphis, pero no a los tenientes que solían consumirlos en masa; que uso perfume Jicky con un vaporizador, y no comprendo a aquellos que por ello me deniegan cualquier tipo de inteligencia; que la política me asquea, pero el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lazzo &lt;/span&gt;italiano me simpatiza; que tengo tacto, soy perezoso, curioso y tosco; que creo que muchas francesas son seres exquisitos, y la mayoría de las rusas unas histéricas; que no viajo para Skoda ni para el emperador del Sahara, sino por mi propio placer; que tengo un pasaporte checo y, por suerte, mucho aguante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Por la traducción: Copyright / Derechos reservados de autor HDCA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-8145196685627779375?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/8145196685627779375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=8145196685627779375' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/8145196685627779375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/8145196685627779375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/03/walter-serner-yo.html' title='Walter Serner - &quot;Yo...&quot;'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-6082874762450714289</id><published>2008-03-16T14:20:00.000-07:00</published><updated>2008-03-23T17:51:59.248-07:00</updated><title type='text'>Inicio</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;  &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;L&lt;/span&gt;a mayoría de las traducciones que, con algo de suerte, aparecerán regularmente en este blog, son de textos escritos en alemán o en inglés, casi siempre del siglo xx, que por motivos no siempre incomprensibles aún no han sido traducidos o reeditados en castellano. Por lo pronto, para mantener una “línea”, se tratará inicialmente de autores alemanes de la primera mitad del siglo pasado.&lt;br /&gt;Nuestra biblioteca mental crece gracias a amigos, amigas y autores, a través de los cuales nos enteramos de la existencia de otros autores o textos que desconocíamos. Esos “descubrimientos”, que (creo hablar por muchos) a menudo nos hacen sentirnos depositarios de un secreto y de una fortuna de verdad verdad, no lo son, sin embargo, en absoluto. Pues el autor que uno apenas descubre, por lo general (o mejor: siempre) ya ha sido leído y releído, reseñado, editado, elogiado, aplaudido, premiado, criticado, despreciado, olvidado y vuelto a descubrir, por cualquier cantidad deprimente de lectores anteriores, que acaso se sintieron en su momento depositarios de una fortuna, de un secreto, pero en verdad, etc. – Esta regla vale prácticamente para todo autor.&lt;br /&gt;Y, no obstante, hay gente rara. Al menos en el mundo hispanohablante, algunos de los autores que este blog traduce lo son. Por una u otra razón me han caído en las manos. Leerlos ha sido todo un gusto, y ojalá ese gusto sea comunicable.&lt;br /&gt;Las traducciones, presentaciones y los errores son míos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;HDCA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-6082874762450714289?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/6082874762450714289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=6082874762450714289' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/6082874762450714289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/6082874762450714289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/03/inicio.html' title='Inicio'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-3656146564491057734</id><published>2008-03-16T10:56:00.000-07:00</published><updated>2008-04-19T08:59:36.607-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='traducción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alemán'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Manual'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hochstapler'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Serner'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dada'/><title type='text'>Walter Serner - Intro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R91yflKV2uI/AAAAAAAAAAk/IG_g5JDa4CU/s1600-h/Serner+1927.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 112px; height: 147px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R91yflKV2uI/AAAAAAAAAAk/IG_g5JDa4CU/s320/Serner+1927.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5178421033422936802" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;E&lt;/span&gt;sta traducción de apartes del “Manual para embaucadores” de Walter Serner apareció en marzo de 2007 en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Malpensante&lt;/span&gt;. Walter Serner sigue siendo un placer y una conmoción regulares, así que creo que ahora, un año después, no está mal abrir este blog con un par de textos suyos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; A la presentación, los “Preparativos” y el “Manual” he añadido la traducción de “Yo...”, un breve texto autobiográfico escrit&lt;span style="font-size:100%;"&gt;o por Serner en 1925.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Por lo que sé, aparte de esta traducción que sigue no existe en castellano versión alguna de textos de Serner. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El "Manual" fue reeditado hace muy poco tiempo: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Letzte Lockerung. Ein Handbrevier für Hochstapler und solche, die es werden wollen&lt;/span&gt;, Zürich: Manesse, 2007.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Las otras obras se consiguen en alemán, con suerte, buscando bien en anticuarios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R91zglKV2vI/AAAAAAAAAAs/0iFSKGSP8W4/s1600-h/Wer+ist+Walter+Serner.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 369px; height: 62px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R91zglKV2vI/AAAAAAAAAAs/0iFSKGSP8W4/s320/Wer+ist+Walter+Serner.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5178422150114433778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Walter Serner nació en 1889 en la ciudad alemana de Karlsbad (actualmente en la República Checa) en el seno de una familia judía. Estudió Derecho en Viena, escapó a Suiza en 1914 tras haber firmado ilícitamente un certificado médico para un amigo, editó en Zürich la revista vanguardista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sirius &lt;/span&gt;y se afilió al joven &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mouvement Dada&lt;/span&gt;. En 1917 divulgó entre los dadaístas su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Última relajación – Manifiesto Dada&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Letzte Lockerung – Manifest Dada&lt;/span&gt;), un escrito turbulento y cínico (y a ratos incomprensible) que desató en los círculos vanguardistas un escándalo literario mayúsculo. En 1918, un nervioso inmigrante rumano que se hacía llamar Tristan Tzara logró publicar, bajo su propio nombre, una inaudita versión modificada de la obra de Serner, con el inaudito título: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Manifest Dada&lt;/span&gt;. El manifiesto de Serner sólo fue publicado en 1919. Tristan Tzara tuvo suerte: hoy día ninguna historia del arte sabe quién es Walter Serner, y la ratería de Tzara no es más que una anécdota melancólica (que se puede leer, por lo demás, en cualquiera de los libros sobre Serner).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Después de romper con los dadaístas en 1918, Serner abandonó Suiza y se entregó a una inestable vida de viaje por Europa, publicando regularmente narraciones eróticas y cuentos criminales, obras de teatro, artículos, poemas descabellados y un par de novelas. Su novela más popular en Alemania es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La tigresa. Una extraña historia de amor&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Die Tigerin. Eine absonderliche Liebesgechichte&lt;/span&gt;, 1925), la historia del amor de una prostituta y un hampón deprimido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;En 1927 apareció en Berlín la segunda parte de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Última relajación: el Manual para embaucadores o aquellos que quieran llegar a serlo&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Handbrevier für Hochstapler und solche, die es werden wollen&lt;/span&gt;), compuesto por 591 reglas de comportamiento para delincuentes y estafadores. Y –basta leer unos pocos preceptos para entenderlo así– para el resto de hombres. El Manual, sin duda la obra más desvergonzada de la entreguerra alemana, se divide en trece capítulos (algunos de ellos: “Conocimiento humano”, “Mujeres”, “Viajes y hoteles”, “Trucos”, “Hombres”, “Vestimenta y buenos modales”, etc.), en los que podremos aprender cómo engañar a todo el mundo (y al mundo) y obtener de él algunos favores discretos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Por la época de la publicación del Manual, la locuaz censura conservadora en Alemania empezó a ejercer cada vez más y más presión con el fin de prohibir los textos de Serner, por considerarlos “un peligro para la moral pública”, y a su autor un “proxeneta judío”. El 13 de octubre de 1928, Serner escribió desde Suiza a su amigo el pintor Christian Schad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ya sé, mi querido, que usted desea lo mejor para mí. Pero aquí me odian tanto, se trabaja tanto en mi contra, que ya todo me empieza a parecer asqueroso. Y como no soy hombre de agachar la cabeza, creo que me voy a retirar pronto. Por fortuna soy de naturaleza feliz. Por estos días duermo largamente y bien, y fumo incontables cigarrillos…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acto seguido, se esfumó por completo… Sobre la desaparición de Serner se dijo que éste había entrado definitivamente al mundo truhán que le era tan familiar: que se había dedicado a estafador internacional, a traficar con mujeres; con heroína. La verdad es menos poética: en realidad el escritor, que no volvió a publicar nada, ni siquiera a escribir tan sólo una carta, se había establecido en Praga; en 1938 se casó con su novia Dorothea Herz y empezó a trabajar como profesor de idiomas en una escuela. Se sabe que la pareja intentó solicitar en 1939 y 1940 de las autoridades alemanas que ocupaban el país permisos para emigrar a Shanghai. Se sabe también que estos intentos fracasaron.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Serner, cuyos libros se encontraban desde 1933 en la larga lista de obras “vergonzosas e indecentes” del gobierno nazi, vivió en el gueto de Praga hasta 1942. El primero de agosto de ese año, Walter Serner y su esposa fueron deportados al campo de concentración de Theresienstadt. Allí fueron exterminados en fecha desconocida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-3656146564491057734?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/3656146564491057734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=3656146564491057734' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3656146564491057734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/3656146564491057734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/03/walter-serner.html' title='Walter Serner - Intro'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R91yflKV2uI/AAAAAAAAAAk/IG_g5JDa4CU/s72-c/Serner+1927.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5401438937262489792.post-5662420089433166623</id><published>2008-03-15T11:40:00.000-07:00</published><updated>2008-05-31T06:05:59.818-07:00</updated><title type='text'>Egon Erwin Kisch - Intro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R_aTpdt18sI/AAAAAAAAABs/g0n0bp0H9Xc/s1600-h/Egon+Erwin+Kisch+2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 132px; height: 158px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R_aTpdt18sI/AAAAAAAAABs/g0n0bp0H9Xc/s320/Egon+Erwin+Kisch+2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185494361524531906" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;E&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;l periodista y escritor Egon Erwin Kisch es un clásico de segunda liga en Alemania. Clásico, porque todo el mundo lo conoce y es considerado uno de los mejores prosistas alemanes de la primera mitad del siglo pasado. De segunda liga, porque su fama no ha traspasado hasta ahora las fronteras de su idioma.&lt;br /&gt;Nació en Praga en 1885 y desde 1906 se dedicó a la labor periodística en Alemania. Fue soldado del ejército austro-húngaro durante la Primera Guerra Mundial. Tras la guerra trabajó como reportero en la Unión Soviética, los Estados Unidos y China. Sus libros más importantes durante este periodo son: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;Aus Prager Gassen und Nächten &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;Desde las calles y las noches de Praga&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, 1912) y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;Der rasende Reporter&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; (&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;El reportero vertiginoso&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, 1924), que se convirtió muy pronto en un &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;best-seller &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;y Kisch en uno de los periodistas más renombrados en Alemania.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;A raíz de su incansable labor política como activista comunista, al arribo del régimen nazi en Alemania en 1933, Kisch fue primero encerrado en un campo de concentración y luego (corrió con suerte) expulsado del país. Entre 1933 y 1939 vivió como exiliado en Praga y en París, y en 1937 luchó en la Guerra Civil española. En 1939 huyó a los Estados Unidos y desde 1940 vivió en México. Allí escribió el informe autobiográfico &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Marktplatz der Sensationen &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Mercado de las sensaciones&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, 1942). En 1946 regresó a Praga, donde falleció en 1948.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los dos breves textos que presento pertecen a la colección de reportajes &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;El reportero vertiginoso&lt;/span&gt;. "Mis&lt;span style="font-size:100%;"&gt; tatuajes" es un fragmento, por decirlo de algún modo, 'autobiográfico'. Según pienso, da indirectamente razón de la actitud mundana de toda una época del arte alemán (los "salvajes" años veinte) y de una característica bizarra de los intereses del reportero Kisch: Kurt Tucholsky (otro periodista, escritor y poeta alemán, y otro clásico de segunda liga, y que pronto hará también su aparición en este blog) recuerda que durante sus viajes reporterísticos, Kisch solía visitar en primer lugar las cárceles. Sus libros, en efecto, están repletos de crónicas del submundo y de experimentos merodeadores.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;El segundo texto, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Robo y asesinato en el Hotel Bristol”, es &lt;/span&gt;una nota periodística. Pero es más: cualquiera podrá comprobar que, además, puede (¿debe?) ser leído como un texto literario. Por otra parte, a pesar de su título mortuorio, es también un texto burlón en tres direcciones: en aquellas de los asesinos, de la policía y de la prensa. O mejor: en la única dirección de una estupidez triple.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los textos originales los he hallado en: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Der rasende Reporter&lt;/span&gt;, Berlín: Aufbau, 2006. Por lo que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;sé,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; hasta ahora ningún texto de esta colección había sido aún traducido a nuestro idioma. Existe, eso sí, en castellano una bella edición de los reportajes de Kisch sobre Praga: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;De calles y noches de Praga&lt;/span&gt; (trad. de Rosa Pilar Blanco), Barcelona: Minúscula, 2006.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5401438937262489792-5662420089433166623?l=translatonia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://translatonia.blogspot.com/feeds/5662420089433166623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5401438937262489792&amp;postID=5662420089433166623' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/5662420089433166623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5401438937262489792/posts/default/5662420089433166623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://translatonia.blogspot.com/2008/03/egon-erwin-kisch.html' title='Egon Erwin Kisch - Intro'/><author><name>HDCA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10298534117811153804</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SuejMykVnYI/R_aTpdt18sI/AAAAAAAAABs/g0n0bp0H9Xc/s72-c/Egon+Erwin+Kisch+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
